domingo, 28 de enero de 2018

¿Qué hay detrás de la nueva "Fuerza de Tarea de Internet para Cuba" de Trump?

Por: Marcel Hatch, 26 de enero de 2018

La realidad: Cuba tiene el acceso a Internet más bajo en América Latina y uno de los más caros para acceder.

La realidad: el servicio a domicilio de Nauta en Cuba no bloquea ningún sitio web. Sin embargo, hay miles de sitios en los Estados Unidos que bloquean el acceso cubano a sus páginas debido al bloqueo de los EE.UU. Casi todas las empresas estadounidenses que participan en el comercio en línea, el 99% de las instituciones financieras, muchas agencias gubernamentales estatales y federales de los EE. UU. y ONGs bloquean el acceso de los cubanos a sus sitios.

La realidad: los impedimentos tecnológicos, como la velocidad de conexión lenta y los altos costos, también son un problema derivado del bloqueo de los EE. UU. Los equipos y materiales necesarios para actualizar la infraestructura de Internet de la isla a menudo se fabrican en los Estados Unidos o son controlados por los EE.UU. y solo se pueden enviar a Cuba con la aprobación del gobierno de EE.UU. Cuando esta tecnología está disponible desde otro país y se exporta a Cuba ese país enfrenta duras represalias y sanciones de los Estados Unidos.

Todo cubano quiere y necesita más acceso a un internet más económico. Es una prioridad nacional. Hay mucho que poner al día y muchos obstáculos que vencer. Sin embargo, Cuba superó a todos los países en tasas de crecimiento en dos categorías el año pasado: más de 2.7 millones de nuevos usuarios (365 por ciento en comparación con 2016) y 2.6 millones de personas usaron sus teléfonos celulares para acceder a redes sociales (385 por ciento de aumento).

Los altos costos continúan disminuyendo y ETECSA, el proveedor nacional de telefonía e Internet, lanza constantemente mejores opciones y velocidades.

Y, sí, ¡todos desean que esto suceda más rápido!

Pero ¿a qué precio? Y ¿por qué están promoviendo una "Fuerza de Tarea de Internet de Cuba" en Washington, cuando Cuba ya tiene decenas de miles de personas que se están ocupando de este problema?

¿Están Trump y Rubio simplemente buscando un nuevo tema candente para vilipendiar a Cuba, ya que su cuento de hadas de "ataque sónico" fue evidenciado como una farsa? Si. Pero hay más que la grandilocuencia de la Guerra Fría.

El guion político de este complot anticubano se puede leer en un artículo del Miami Herald el 23 de enero: "La administración de Donald Trump quiere que más cubanos estén conectados y obtengan acceso a información no controlada por el gobierno de Castro".

Va a ser difícil de convencer a los estadounidenses sobre eso, porque conocen la posición real de Trump sobre las libertades de Internet.

"Trump + Libertad de Internet" es un anatema. Su Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) votó para abolir la neutralidad de la red a mediados de diciembre de 2017. Trump designó como presidente de la FCC, Ajit Pap, al ex asesor legal de Verizon, quien describió el proceso para terminar con la neutralidad de la red como "divertido y genial". El 2 de abril de 2017 Trump firmó una ley que liberaba a los proveedores de servicios de internet, como Verizon y AT&T, de tener que proteger los datos de los consumidores. El 15 de septiembre de 2017 Trump propuso "cortar" el internet después del bombardeo en el metro de Londres, para evitar que "ISIS obtenga reclutas" [!].

En el corazón de la iniciativa "Cuba Internet Task Force" de Trump y Rubio está promover los intereses de las gigantes empresas de telecomunicaciones de los EE.UU. para penetrar en la infraestructura de comunicaciones de Cuba, con los objetivos de ganancias y control.

Los comentarios hechos por Daniel Sepúlveda, antiguo líder de la política hacia Cuba en telecomunicaciones, a una entrevista televisiva del Miami Herald ayudan a aclararlo: "En todas partes del mundo donde las comunicaciones se han desplegado ampliamente, se ha hecho ... a través de un entorno atractivo de inversión extranjera directa, a través de empresas conjuntas, particularmente en el sector inalámbrico, e inversiones en infraestructuras". Concluyó diciendo: "[Cuba ] necesita un cable [Miami-Habana] ... en caso de que algo le pase al cable [de Venezuela]".

Pero la Cuenca del Caribbean es una telaraña de cables de telecomunicaciones submarinos de alta velocidad que conectan a todas las naciones costeras e isleñas. Estados Unidos impide que Cuba se una a esta red.

Entonces los isleños deben decidir: Internet más lento y confiable, que mejorará y se pondrá al día con el tiempo, o un solo cable de internet de alta velocidad de propiedad de compañías estadounidenses y con licencia de Washington, que podría ser "cortado" al capricho de un presidente estadounidense hostil.

Trump se despertó la mañana del 29 de septiembre de 2017 y expulsó a la mayor parte del personal de la Embajada de Cuba en Washington y cortó el personal de la Embajada de Estados Unidos en La Habana. El mismo día publicó en su sitio web del Departamento de Estado una advertencia infantil, como en una película de terror, para ahuyentar a los estadounidenses de visitar Cuba y perjudicar la economía de la isla. Así que cortar el internet a Cuba sería una obviedad para este presidente impulsivo.

La primera reunión de la "Fuerza de Tarea" tendrá lugar el 7 de febrero, momento en el que sus miembros harán su debut. Habrá calentando los asientos unos cuantos representantes de los treinta mega-comandos ganadores de dinero, junto con los legisladores oportunistas que postulan para los descontentos expatriados cubanos en el sur de la Florida.

La "Fuerza de Tarea" ofrecerá "cordialmente" un cable submarino "libre" Miami-Habana y una infraestructura "gratuita" de Internet, pero sin divulgar las letras pequeñas. Entonces Cuba declinará más juiciosamente. Luego, Trump y Rubio etiquetarán a los cubanos como ingratos y acusarán al gobierno de la isla con el "totalitarismo" de Internet. Pero seguiremos teniendo una internet sin ánimo de lucro construida por cubanos, con la ayuda de naciones que no están apostando por la desaparición de la isla, que seguirá siendo propiedad del pueblo y no se la dejarán arrebatar fácilmente.

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Marcel Hatch vive y trabaja en La Habana, es dependiente de internet.

sábado, 27 de enero de 2018

What’s behind Trump’s new “Cuba Internet Task Force”?

Marcel Hatch, 26 January 2018

Fact: Cuba has the lowest internet access in Latin America, and one of the most expensive to access.

Fact: Cuba's Nauta home service does not block any websites. However, there are thousands of sites in the United States that block Cuban access to their pages because of the U.S. blockade. Nearly all U.S. companies engaged in online commerce, 99% of financial institutions, many U.S. state and federal government agencies, and NGOs block Cubans from accessing their sites.

Fact: Technological impediments such as slow connection speeds and high costs are likewise a problem resulting from the U.S. blockade. Equipment and materials needed to upgrade the island internet infrastructure is often made in the States or controlled by the U.S. and can only be sent to Cuba with U.S. government approval. When this technology is available from another country and exported to Cuba, that country faces harsh reprisals and penalties from the U.S.

Every Cuban wants and needs more access to less expensive internet. It is a top national priority. There is a lot of catching up to do and hurdles to overcome. Yet, Cuba exceeded all countries in grow rates in two categories last year: more than 2.7 million new users (365 percent compared to 2016), and 2.6 million people used their cell phones to access social networks (385 percent increase).

High costs are continuing to decrease, and ETECSA, the national telephone and internet provider, steadily rolls out better options and increased speeds.

And, yes, everyone wishes this could happen faster!

But at what cost? And why is a "Cuba Internet Task Force" happening in Washington when Cuba already has tens of thousands tasking away this problem already?

Are Trump and Rubio merely looking for a new hot-button issue to vilify Cuba since their "sonic attack" fairy tale was exposed as a sham? Yup. But there more to this than Cold War grandstanding.

The political script for this current anti-Cuba plot was the lead for a Miami Herald story on January 23: "The Donald Trump administration wants more Cubans to be connected and obtain access to information not controlled by the Castro government."

That is going to be a hard sell to the American people who know Trump's real position on Internet Freedoms.

Trump + Internet Freedom is an anathema. His Federal Communications Commission (FCC) voted to abolish net neutrality in mid-December 2017. Trump appointed FCC chairman Ajit Pap, former media giant Verizon legal counsel, described the process of ending net neutrality as "fun and cool." Trump's been slashing internet freedoms from the day he took office. On April 2, 2017, he signed a bill releasing internet service providers like Verizon and AT&T from having to protect consumer data. On September 15, 2017, Trump proposed to "cut off" the internet after the London Tube Bombing to prevent "ISIS from gaining recruits[!]"

At the heart of Trump and Rubio's "Cuba Internet Task Force" initiative is this: advancing the interests of giant U.S. telecoms to make inroads into Cuba's communications infrastructure with the objectives of profit and control.

Comments made by Daniel Sepúlveda, former U.S. point man on Cuba telecom policy in a Miami Herald television interview help clarify. "Everywhere in the world where communications have been deployed widely, it has been done… through an attractive environment of foreign direct investment, through joint ventures, particularly in the wireless sector, and investments in infrastructures." He concluded by saying, "[Cuba] needs a [Miami-Havana] cable… in case something happens to the cable [from Venezuela]."

But Caribbean Basin is a spider web of high-speed undersea telecommunications cables connecting all the island and coastal nations. The U.S. blocks Cuba from joining this network.

So islanders must decide. Slower reliable internet that will improve and catch up over time, or a single source high-speed internet cable owned by U.S. companies and licensed by Washington that could be capriciously "cut off" at the whim of a hostile U.S. president?

Trump woke up on the morning of September 29, 2017, and kicked most of the Cuba Embassy staff out of Washington and cut U.S. Embassy staff in Havana to bare bones. The same day he posted a childish horror-flick themed Travel Warning on his State Department website to scare off Americans from visiting Cuba, and to hurt the island economy. So cutting off internet to Cuba would be a no-brainer for this impulsive president.

The first meeting of the Task Force happens on February 7, at which time its members will make their debut. There will be more than a few representatives of the profit thirty mega-coms warming seats, together with opportunist lawmakers posturing for disgruntled Cuban expatriates in South Florida.

The "Task Force" will most graciously offer a "free" Miami-Havana undersea cable and "free" internet infrastructure stuff but without disclosing the fine print. Then Cuba will most judiciously decline. Then Trump and Rubio will label Cubans as ingrates and charge the island government with internet totalitarianism. But we'll still have not-for-profit internet built by Cubans with help from nations not bent on the island's demise, owned by the people, and not easily wrested from them.

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Marcel Hatch lives and works in Havana, and is internet dependent.

viernes, 26 de enero de 2018

Si mi voto contara...

Si mi voto contara para elegir al Presidente del Consejo de Estado yo votaría por René González Sehwerert. Ese era mi deseo.  

Tras la generación histórica de quienes hicieron la Revolución, en estos momentos no hay personas con mayor prestigio en el país -que mucha gente siguiera sin dudarlo- que nuestros Cinco Héroes. Muchos años de campaña política y de reconocimiento social sobre su valor, su entereza y su fidelidad al proyecto revolucionario así lo lograron. 

Sin disminuir el prestigio de cada uno de ellos -y sin la más mínima intención de confrontarlos- fue René al que primero tuvimos acceso directo y quien se ganó el cariño del pueblo con sus acciones y su carisma. El pueblo le siguió cuando propuso la ingeniosa campaña del "lazo amarillo" -que puede no haberle gustado a algunos, por su trascendencia cultural- y después lo vimos muchas veces aportando inteligentemente a diversos proyectos sociales y políticos. 

Me hubiera gustado verlo dirigiendo un país y un proyecto necesitado de gente revolucionaria, patriota y creativa, abierto a ideas nuevas e impulsos renovados. Me hubiera gustado verlo representando a Cuba, con su imagen de hombre bueno y valiente, con su verbo pausado, natural y certero.  

Si mi voto contara para elegir al Presidente del Consejo de Estado, en este momento histórico para la Revolución, hubiera votado por René González Sehwerert. Ese era mi deseo... pero sencillamente, y sin explicación, René ni siquiera está en las candidaturas para miembro de la Asamblea Nacional.

jueves, 11 de enero de 2018

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martes, 19 de diciembre de 2017

El racismo y sus desafíos en la sociedad cubana



Tomado de: http://www.uneac.org.cu/noticias/el-racismo-y-sus-desafios-en-la-sociedad-cubana
El coloquio El color cubano hoy: situación, alcances y perspectivas, organizado porla Fundación Nicolás Guillén y la Comisión Aponte en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC, tuvo en la tarde del miércoles 13 de diciembre un espacio de intensa reflexión con la ponencia y los apuntes al margen del Dr. Jesús Guanche bajo el título “Contra las discriminaciones raciales y el racismo: situación, desafíos y perspectivas”.
Al partir en su análisis del desafío mayor que ha tenido la Revolución cubana para tratar de convertir una sociedad colonial y neocolonial en otra que tenga a la igualdad y la participación plenas como centro de su atención, Guanche profundizó en las complejidades que conlleva el cambio de mentalidad ante un reto esencialmente cultural.
No cabe dudas que no hay otra manera de enfocar el tema que no sea de forma diversa y multidimensional, cuando hay tantos factores que la determinan. El racismo sobrevive, aunque no de manera estructural, desde la existencia de grupos con mayor desventaja social —a pesar de los esfuerzos realizados para tratar este problema— hasta la manera de interpretar el color de la piel o el tipo de pelo, con la necesidad de sobrepasar las barreras subjetivas que han creado siglos de estereotipos y muchos elementos exógenos que nos identifican.
Indicó que en Cuba llamar con las palabras “negro” o “chino” generalmente no tiene una connotación despectiva o racista, como suele suceder en otras partes del mundo, depende de la situación particular —el texto y el contexto— en que se manifiesta su expresión. Sin embargo, el propio Fidel identificaba, desde los mismos comienzos de la Revolución en el año 59, que el racismo sería uno de los problemas más complejos y difíciles a enfrentar.
“Al racismo, como ideología, tenemos que combatirla en todos sus frentes”, recalcó y lamentó la forma en que se manifiesta, a veces de forma solapada o ante la vista de todos, como por ejemplo: con la utilización común del término “raza”, o la conmemoración del “día de la raza”, cuando se sabe que el ser humano es una especie no clasificable en razas; o las campañas turísticas contratadas en otras latitudes, que están llenas de estereotipos e ignorancia hacia el tema y manifiestan inevitablemente una visión excluyente y racista; o las publicaciones de revistas publicitarias sobre Cuba, “colmadas” de ejemplos discriminatorios.
Valoró que ya existe una conciencia a todos los niveles del país sobre esta problemática y no se trata de un tema silenciado: en los últimos años se han abierto muchos espacios de debate y análisis y hasta se han dedicado dos mesas redondas de la televisión nacional a incursionar en estos problemas. Destacó el trabajo de la Fundación Fernando Ortiz, la revista Caminos, el proyecto La Ruta del Esclavo, los cientos de proyectos comunitarios, la labor desarrollada en provincias por investigadores y muchos otros. Sin embargo, se mantiene la urgencia en su reconocimiento y en el tratamiento público, sobre todo en los medios masivos nacionales, pues donde más se puede ver su tratamiento es en las redes sociales y no todos tienen el mismo nivel de acceso a ellas.
“No podemos esperar que los problemas nos golpeen en la cara, o que nos impongan la agenda desde afuera”, recalcó para señalar que, sin convertir el tema en psicosis, catarsis o en un “mea culpa”, de lo que se trata es de neutralizar la improvisación y aportar para que las instituciones puedan elaborar políticas que superen la herencia racista y dignifiquen al ser humano,con una acción participativaque impida a los mecanismos burocráticos de sectores intermedios que se contradigan con los aportes científicos y sociales. “Queda mucho por hacer, pero no partimos de un silencio total. La labor está en el ser y el hacer, no en el parecer”, señaló.
Otros temas relacionados que desarrolló con amplitud fueron el uso de este tema como parte de la campaña propagandística y de subversión contra Cuba, la participación cubana en la Convención de la UNESCO sobre diversidad cultural, la capacidad del desarrollo sostenible a nivel comunitario y el impacto social que puede tener contra el racismo, la presencia femenina en el legado africano con la participación activa de mujeres en diversas poblaciones —heroínas, esclavas cimarronas y en todas las esferas de la sociedad—, el problema económico que genera desigualdades sociales y sus repercusiones, la capacidad generadora de los gobiernos locales con el turismo cultural comunitario —o “el valor de lo local en el concepto de la patria” —, etc.
La intervención de los presentes al final de su presentación trajo a debate otras aristas sobre el particular, como el trabajo deficiente observado en el más reciente censo de población y vivienda, a partir de que algunos dirigentes no entienden aún la importancia de considerar el color de la piel en las estadísticas —las cuales deben ser socio económicas, para esclarecer o visualizar los problemas sociales en los datos que se ofrecen—; los daños de la discriminación geográfica cuando, en combinación con la racial, se invisibilizan tantas dificultades de la sociedad cubana; la falta de personalidad jurídica entre numerosos grupos y proyectos que han dedicado su vida y su obra, a veces por más de un siglo, al estudio y la promoción del aporte africano a nuestra cultura; entre otros.