jueves, 12 de diciembre de 2019

Homenaje del Festival a los 60 años del ICAIC



12 de diciembre de 2019

La 41 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (FINCL) ha brindado la oportunidad de presentar el libro Homenaje al aniversario 60 del ICAIC, en el que se reproducen las intervenciones del panel organizado el 14 de marzo de 2019 en la sala Saúl Yelín de la Casa del Festival para celebrar tal aniversario.

Con introducción de Iván Giroud, presidente del Festival, el texto hace un recorrido por la historia de la fundación de la primera institución cultural creada por la Revolución, no con un sentido nostálgico, sino con la intención de buscar aquellos "elementos que nos sean útiles para retomar el camino".

De esta forma, Manuel Pérez Paredes figura clave en la historia del nuevo cine cubano, que surgió con la creación del ICAIC hace un recorrido por aquellos primeros momentos de "felicidad y amargura, alegrías y tristezas, crecimientos y crisis". Con la experiencia fundacional, recuerda nombres y episodios sin los cuales no se pudiera hacer el recuento de estas seis décadas.

Por su parte, la escritora Graziella Pogolotti ofrece su visión como parte de la generación de intelectuales que abrió paso a las nuevas formas de hacer el arte en Cuba, para recordar que fue sobre todo en cine y teatro donde se fue desarrollando un trabajo teórico de mayor importancia. Como consecuencia, la referencia al ICAIC no se puede limitar a lo que produjo en términos de películas, documentales, noticieros o al impulso que le dio a la música con el Grupo de Experimentación Sonora: hay que verlo "como un elemento protagónico dentro de la política cultural cubana", que se creó a partir de ese momento histórico.

La realizadora Rebeca Chávez recordó las palabras de Alfredo Guevara cuando decía que "no hay organismo del Estado que pueda crear una cinematografía, pero sí puede ayudar a su surgimiento, a un clima espiritual adecuado, a una atmósfera de creación y respeto propicios". Y de eso se trata esta celebración, de la fundación y desarrollo de un organismo cultural creado no solamente para ese acercamiento a la realidad y la historia de Cuba, sino para fomentar "la posibilidad de que los cineastas crearan libremente, sin interferencias, un cine financiado totalmente por el Estado".

El panel contó con la participación del destacado intelectual español Ignacio Ramonet, con quien se estableció un intenso diálogo sobre el contexto internacional que precedió al nacimiento del ICAIC, además de su relación personal con los principales creadores.

Una segunda parte de este valioso texto incluye la entrevista que realizaran Luciano Castillo e Iván Giroud a dos de los imprescindibles en los momentos fundacionales: Araceli Herrero (Arita) y Raúl Taladrid. Una inédita joya de exploración en los albores del ICAIC, con el testimonio de dos protagonistas poco visibilizados y únicos sobrevivientes del núcleo de dirección inicial, de cuyo profesionalismo y entrega Alfredo Guevara no pudo prescindir.

miércoles, 3 de julio de 2019

A Santiago Álvarez se le recuerda entre jóvenes


Ediciones ICAIC ha presentado el libro Santiago Álvarez: un cineasta en revolución, en el que tres miembros de la Cátedra Honorífica de Periodismo Cinematográfico Santiago Álvarez exploran el amplio e intenso mundo de nuestro documentalista mayor. El texto es resultado de sus tesis de graduación de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El análisis se centra en el mayor aporte del realizador cubano a nuestra cinematografía: el Noticiero ICAIC Latinoamericano. Sin embargo, al profundizar en su quehacer artístico, la narrativa transcurre por diversos matices: desde el original manejo de la música, para darle una especial intención a la historia del documental; la estética humanista de su obra, más allá del Noticiero, como memoria fílmica del mundo que le tocó vivir; hasta el nuevo enfoque del periodismo cinematográfico que representó su trabajo y la valoración por colaboradores y críticos.

El libro cuenta con el privilegio de un prólogo que es una joya de la literatura en función del séptimo arte. Con el título La obra documental del gran Santiago Álvarez, el Premio Nacional de Literatura Reynaldo González —quien fue director de la Cinemateca de Cuba por 11 años— hace un acucioso análisis de la trayectoria artística de su amigo, que muestra "el mayor caleidoscopio de imágenes y asuntos acumulados por un cineasta latinoamericano", fiel a una idea de servicio social y a una definición ideológica.

Reconoce en su "franqueza política" uno de los signos distintivos de su obra, pues de una forma poética, firme y persuasiva demostró su vocación socialista y la confrontación con el imperialismo en cualquiera de sus manifestaciones. Su recorrido por más de 90 países, cámara en mano como corresponsal de guerra, nos acercó a las luchas progresistas de países y continentes y a la esencia criminal del racismo, un mundo ignorado o mal atendido por el cine de entonces. "Con el Noticiero nos hicimos más cubanos, más latinoamericanos", dice el escritor, recalcando una transcendencia política de la que poco se habla.

De esa forma también nos recuerda —a aquellos que tuvimos la oportunidad— el estímulo de muchos para ir al cine cada semana, más que nada, con el objetivo de disfrutar y actualizarnos con el Noticiero, cuando no había tanta diversidad de soportes informativos y los que existían no eran suficientes. Pero la complejidad de los temas que abordó, junto a su maestría, lo obligaron a imponer formas propias y novedosas de transmitir imágenes y sonidos que rompían con lo que se conocía tradicionalmente como un "noticiario".

Es justo reconocer que el Noticiero ICAIC Latinoamericano fue, a la vez, una escuela formadora de talentos para quienes lo acompañaron. No cabe dudas de que su excelente factura le ganó fama y lo colocó entre los grandes del género documental hasta llegar a ser uno de los "maestros fundamentales del género".

La primera parte del libro, escrito por Lianet Cruz Pareta, establece los marcos de estudio con su trabajo Arte y compromiso en la gran pantalla: el Noticiero ICAIC Latinoamericano. Inicia su análisis reflejando el contexto histórico de su surgimiento, el 6 de junio de 1960 de la mano de Alfredo Guevara, como parte del impulso cultural de la naciente Revolución Cubana y del ICAIC. Sus objetivos: romper con el pasado comercial y sensacionalista de este tipo de productos y crear una contraparte efectiva a los grandes medios de comunicación, dominados por Estados Unidos y enfrascados en desvirtuar la realidad cubana.

A partir de entonces, por más de 30 años consecutivos y a través de 1492 emisiones "Cuba aparecía tal cual en la pantalla, sin publicidad, sin refinamientos burgueses, sin estereotipos y sin prejuicios sociales". La autora destaca que su carácter propagandístico no se contrapuso a su calidad artística y la propuesta constituyó una metamorfosis estilística en la intencionalidad del uso de la imagen, la dinámica del montaje, la banda sonora, la fotografía y los demás recursos técnicos, que hicieron de cada entrega un atractivo acontecimiento noticioso y artístico.

El estudio permite recorrer en detalles los más de seis lustros de quehacer del Noticiero, de sus condiciones técnico-organizativas, su autonomía, del talento de las nuevas figuras que se incorporaban al proceso de filmación, montaje, edición y sonido y, sobre todo, de la creatividad autodidacta de Santiago, innovador y refundador del género que se guiaba por la máxima de que "la necesidad es la madre de todas las invenciones". En extremo minucioso, logró imprimir un sello personal en la forma de "recrear" la noticia, con una importancia en su valor testimonial tan significativa que le valió la condición de Memoria del Mundo, entregado por la UNESCO en 2009.

Andy Muñoz Alfonso, en la segunda parte del libro, se adentra más en aspectos estéticos específicos —sobre todo la banda sonora y el montaje— con su trabajo La melodía del cambio, en la que resalta que la cosmovisión musical de Santiago le permitió "captar la esencia rítmica de los fenómenos" y romper los cánones establecidos en el cine y el periodismo.

A partir del análisis del desarrollo del cine documental en la región y el surgimiento de lo que sería el Nuevo Cine Latinoamericano, el autor profundiza en el papel del ICAIC en la "permanente y profunda subversión cultural" que planteaba la Revolución y en la búsqueda de nuevas formas de expresión estética, con urgencia en la experimentación.

Tras un rápido y sustancioso recorrido por el papel y desarrollo del sonido en el cine, se detiene en ilustrar cómo Santiago se desmarcó de la norma —que utilizaba la música para ayudar a la imagen en determinado momento— y logró una relación armoniosa y vertical de sonido e imagen, viendo "la banda sonora como un elemento que podía aportar a la narración, sobre todo a la hora de incidir emocionalmente".

Sobre esta base, Santiago se movió entre una concepción operística y su propio estilo (que el autor llama alvareziano), basado en la capacidad del montaje visual y sonoro, en el que la música cumple el objetivo de reforzar el contenido dramático de la acción. Como él mismo dijera: "Disponemos de la imagen, banda sonora (con música y efectos) y hasta de los silencios para expresarnos. Con todo eso se puede tejer una narración".

Esta es la razón principal de la tesis que se plantea: en su resultado artístico, la banda sonora desempeñaba el rol de generadora de sentido en el relato cinematográfico. Para demostrarlo, explora detalladamente en varios de sus trabajos, más allá del Noticiero, los documentales Now!, Ciclón, Hanoi martes 13,El Benny y L.B.J.

La tercera parte del libro, el texto Adiós a las armas, de Yobán Pelayo Legrá, lo conforman seis entrevistas con personalidades vinculados de alguna forma al tema, enfocados principalmente en las repercusiones "estéticas, temáticas y productivas" del fin de esta experiencia en el contexto del documental cubano.

Para Ismael Perdomo, que se incorporó a mediado de los 90 al ICAIC, el Noticiero fue "la base de todo" cuando se habla del nuevo enfoque del género en Cuba y la formación de cineastas curiosos de documentar la realidad. Sin embargo, la crisis del Período Especial y el fin del Noticiero condujo a la dispersión de sus cultivadores y la falta de recursos para continuar su desarrollo.

Por su parte, el director de la Cinemateca de Cuba, Luciano Castillo, valora que el principal aporte de esa experiencia fue "la agudeza que les brindó a muchos realizadores para acercarse a la realidad desde el ángulo más directo y efectivo", además de la tendencia crítica y la valentía de Santiago para enfrentarlas. Pero la crisis de los 90 no solo significó las limitaciones económicas, sino la disminución en la creatividad y la pobreza estética en la producción de documentales, salvo excepciones. También coincidieron con estas opiniones los cineastas Daniel Diez y Fernando Pérez, quien recuerda la peculiar mirada comprometida y militante de Santiago, "pero un militante muy abierto a todo".

El periodista y crítico Joel del Río destaca el convincente periodismo audiovisual que constituyó la obra de Santiago, que se convirtió en el reservorio de "inquietudes, críticas y cuestionamientos que se tenían respecto a la práctica del socialismo en ese momento". La realizadora Rebeca Chávez —para quien "no había escuela como esa"— insiste en el montaje como el principal aporte del Noticiero, que "desencartonó" el lenguaje clásico con que se realizaban a nivel internacional y tuvo una influencia imprescindible en la producción cubana de documentales.

El libro culmina con una muestra fotográfica, breve pero ilustrativa, de la intensidad del trabajo y compromiso político de Santiago: en su visita a Vietnam con Ho Chi Minh, al Chile de Salvador Allende, con Haydée Santamaría y muchas otras personalidades de la cultura cubana y mundial, con Lázara Herrera, su esposa, y con Fidel Castro.

Los jóvenes han investigado y han escrito sobre una figura cimera del cine, referencia esencial para hablar del documental cubano. Mucho se aprende entre sus páginas y es bienvenido este acercamiento desde las diferentes aristas que se aborda; pero mucho queda también por analizar para que no se pierda el trascendental legado de Santiago Álvarez y de tantos otros realizadores, que es profundizar en la historia de la cultura cubana.

martes, 25 de junio de 2019

Homenaje a Nicolás Guillén en el 30 aniversario de su desaparición física


Tomado de: http://www.uneac.org.cu/noticias/homenaje-nicolas-guillen-en-el-30-aniversario-de-su-desaparicion-fisica#Cuba

La Fundación Nicolás Guillén, adscrita a la UNEAC, ha preparado en La Habana un programa de actividades del 10 al 16 de julio, cuando se cumplen 30 años de la desaparición física del poeta nacional.

El homenaje comenzará el miércoles 10 a las 10 de la mañana en la Alameda de Paula, cuando el Dr. Eusebio Leal, Historiador de La Habana, dejará inaugurada una estatua y una tarja conmemorativa al destacado poeta e intelectual cubano en ese emblemático lugar de la ciudad. Durante la tarde, en la calle de la poesía (frente a la Fragua Martiana), habrá lectura de poemas y venta de libros de la colección "Palma sola", de Ediciones Sensemayá.

El jueves 11 de julio será el Centro Dulce María Loynaz el encargado del homenaje, en su espacio "Gentes y lugares de La Habana" el presentador Ciro Bianchi tendrá como invitada a Nancy Morejón y se declamarán poemas de Guillén en las interpretaciones de los actores Obelia Blanco y Alden Knight.

En el "Sábado del libro" del 13 de julio, a las 10 de la mañana, el escritor y ensayista Virgilio López Lemus presentará en la Calle de Madera de la Plaza de Armas el libro "SóngoroCosongo" y el lunes 15 a las 9:30am se desarrollará en la UNEAC el coloquio "Cultura y Revolución", que contará en el panel con los destacados escritores Keith Ellis (de Jamaica), Abel Prieto, Nancy Morejón y Luis Álvarez Álvarez.

A las 2 de la tarde, la galería Villa Manuela de esa institución abrirá la exposición fotográfica "Iba yo por un camino…" y a las 5 pm Abel Prieto presentará el libro de Luis Álvarez titulado "Cuando la luz del mundo crece. Sesquicentenario de la Asamblea de Guáimaro".

El programa de homenajes al poeta culminará el martes 16 de julio a las 10 de la mañana, con una peregrinación al panteón de las FAR en el cementerio de Colón, donde el Ministro de Cultura Alpidio Alonso tendrá a su cargo las palabras de recordación. A las 4 de la tarde de ese mismo día, la calle de madera de La Habana Vieja acogerá el final del programa para presentar su trascendental poemario "Una paloma de vuelo popular".

sábado, 18 de mayo de 2019

Entregado el Premio Rafael Alberti a Eusebio Leal

El patio del Liceo Artístico y Literario de la Habana, en la Plaza de la Catedral, acogió en la tarde del jueves 16 de mayo la ceremonia de entrega del premio Rafael Alberti, que otorga anualmente la Sociedad de Beneficencia de Naturales de Andalucía, la Embajada de España en Cuba, la Casa de la Poesía y la familia Alberti-León. En esta ocasión, el homenajeado de honor fue el Dr. Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana, quien recibió la distinción por la obra de toda la vida, junto a los destacados intelectuales españoles Luis García Montero, Benjamín Prado y Joan Carles Fogo Vila.

Aitana Alberti, hija del reconocido poeta y pintor español, dio la bienvenida y destacó que este año, además de celebrarse el 500 aniversario de La Habana, se cumplen 20 años del fallecimiento de su padre y se ha concebido este encuentro como un homenaje para promover el conocimiento y estudio de su poesía, recordar sus versos, los espacios que habitó y su compromiso social y político. El poeta y ensayista Virgilio López Lemus, quien recibió este premio en 2018, recordó al destacado poeta de la generación del 27 español, su relevancia en las letras castellanas y sus batallas políticas, tanto en su tierra como en el exilio.

Por su parte, Eusebio Leal al recibir el premio resaltó el papel de la Sociedad Andaluza y de este galardón en la preservación de la herencia de los naturales de esa región española quienes, a pesar de haber sido un grupo pequeño de inmigrantes, dejaron una huella indeleble en la cultura cubana.

Resaltó que el mejor regalo de esta herencia es que hablamos con las manos, con los ojos, con las intenciones, que su cultura se refleja en la arquitectura, en las rejas, en la famosa Giraldilla, además del sentido místico y poético conque vemos las cosas. En esta ocasión, el legado andaluz se refleja en la obra de Rafael Alberti, cuya hija ha mantenido vivo su recuerdo y ha sido capaz de "escribir con caracteres lo que está inscrito con letras invisibles en el alma de los cubanos".

El Excmo. Sr. Juan Fernández Trigo, Embajador de España en Cuba, al hacer la clausura agradeció la presencia de destacadas personalidades de la cultura cubana en la ceremonia y destacó el premio como una forma de honrar la figura de Alberti, artista muy comprometido con su país y reconocido como un hombre de reconciliación, demostrando también su grandeza como hombre de la cultura.

El cierre de la ceremonia contó con fragmentos de "Invitación a un viaje sonoro", cantata de Rafael Alberti para verso, laúd y piano, interpretada por Aitana y el dúo Amanecer; además del grupo de danza española "Fé Andaluza".

Las personalidades españolas que recibieron el premio fueron el granadino Luis García Montero, destacado poeta y ensayista, director del Instituto Cervantes; el madrileño Benjamín Prado, reconocido novelista, ensayista y poeta; y el catalán Joan Carles Fogo Vila, doctor arquitecto y relevante ensayista que ha dedicado gran parte de su obra al estudio de la vida y los espacios habitados del poeta.

lunes, 18 de marzo de 2019

La industria del odio entre cubanos

La industria del odio entre cubanos y contra #Cuba sigue dando resultados: usan resentimientos, medias verdades, falsos argumentos, viejos mitos, suposiciones, mentiras. 
Es triste ver cómo gente con cerebro, intoxicada de tanta información chatarra, repiten esos argumentos y crean confusión, frustraciones y enemistades con sus propios amigos, viejos colegas, familias, vecinos de antaño.
Pero lo más triste es que produce, sobre todo, mucho dinero para quienes la organizan y lucran con nuestras pasiones inflamadas. Y lo seguirán haciendo mientras se priorice el enfrentamiento. Tienen mucha experiencia en eso porque lo vienen haciendo desde varias generaciones. 
Vaya vil manera de ganarse la vida!
Sé que me acusarán de viejo recalcitrante comunista o, cuando menos, de tonto engañado por la propaganda de la dictadura castrista, anclado en el pasado. Cuánto daño nos hace la desmemoria!