miércoles, 21 de junio de 2017

Brookings experts react to Trump’s policy on Cuba

By: Ted Piccone and Richard E. Feinberg

Tuesday, June 20, 2017

Published in: https://www.brookings.edu/blog/order-from-chaos/2017/06/20/brookings-experts-react-to-trumps-policy-on-cuba/

President Trump's symbolic act of reclaiming Cuba policy on behalf of his die-hard anti-Castro fans proves yet again that U.S. policy towards Cuba is determined almost exclusively by domestic politics in swing state Florida. Surrounded by Senator Marco Rubio and other luminaries of the pro-embargo Cuban exile establishment, Trump extolled their sacrifices on behalf of a free Cuba in a Miami pep rally that was pure retail politics. 

He did so, however, not by trying to paint Cuba as a national security threat to the United States, as others have done in the past. Instead he went full throttle for the fundamental bargain Congress adopted when it codified the embargo in 1996: abandon communism and give your people their inalienable political and civil rights to choose who governs them, then we will lift the embargo.

The United States treats no other government in the world this way. What makes Cuba different from countries such as North Korea, Saudi Arabia, or Iran, where systemic human rights violations prevail? These states all pose major security challenges to the United States in a way that Cuba has not since the wave of democracy spread across Latin America in the 1980s and the Soviet Union collapsed. Yet these repressive states do not face the comprehensive decades-long blanket of sanctions that Cuba has endured since 1962. And Trump (and Secretary of State Tillerson) has made clear he has no real interest in defending human rights. In some sense, Cuba policy is caught in a time warp between the old ways of ostracizing a state Washington dislikes by unilaterally punishing its entire population, and newer tactics such as targeted multilateral sanctions that have yielded some progress in places like Myanmar and Iran.

What really makes Cuba exceptional is that it faces an organized, well-financed political machine of angry exiles in vote-rich Florida that extracts certain demands from political leaders for its votes. Though majorities of Cuban-Americans, in addition to both Republicans and Democrats, support President Obama's reopening of diplomatic relations with Havana, Trump's conviction that he won Florida thanks to his deal with Rubio and the hardliners is driving Cuba policy for everyone. No other faction so exclusively focused on one foreign country has such concentrated political influence on foreign policy, except perhaps for pro-Israel voters who, nonetheless, are more electorally dispersed. The majority who want to support the Cuban people through principled engagement and dialogue don't seem to count.

As satisfying as Trump's largely symbolic reversal of Obama's more constructive approach may feel to Miami, a return to the past is unlikely to achieve its aims of overthrowing the Castros and empowering the Cuban people to finally claim the human rights they deserve. In fact, a hard-line approach from Washington/Miami is more likely to embolden the hardliners in Havana and make life more difficult for the civil society leaders, religious groups and private entrepreneurs it purportedly wants to help. The Cuban government's initial reply to Trump's show in Little Havana made very clear that it will not make any concessions regarding its socialist system of government. The 55-year stalemate lives on.

viernes, 16 de junio de 2017

Guillermo Rodríguez Rivera: poeta y hombre de pensamiento

Publicado en: http://www.uneac.org.cu/noticias/guillermo-rodriguez-rivera-poeta-y-hombre-de-pensamiento

Guillermo Rodríguez Rivera "no sólo fue un poeta, sino un hombre de pensamiento". Así lo recordó el Presidente de la Asociación de Escritores Alex Pausides la mañana de este 15 de junio durante el homenaje que se le ofreció a este destacado intelectual, ensayista, profesor y poeta –recientemente fallecido– en el habitual espacio Jueves Literario, que organiza esa Asociación en la Sala Caracol de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Al hacer la introducción del encuentro, el también narrador y poeta Emilio Comas resaltó que la mejor manera de homenajearle sería hablar del Guillermo que conocimos: el hombre sabio que disfrutaba debatir con amplitud sobre política y sociedad, lo mismo en sus clases que en ensayos o junto a un trago de ron en una mesa del Hurón Azul –a la que algunos llamaban "La caverna de las ideas de Platón"– y quien, a la vez, poseía una peculiar simpatía y originalidad.

Pausides resaltó la decisiva influencia de su obra en la poesía cubana, a partir de su dedicación –como pocos de los de su generación– al estudio de los grandes maestros y de la poesía latinoamericana. Recordó que su poemario El libro rojo, reeditado hace poco por Sur Editores, ofreció la mirada del poeta ciudadano, participando y asumiendo la historia con una frescura inusitada, visión que se perdió en años posteriores hasta volver a su encuentro 30 años después.

Indicó que este es el primero de los homenajes que merece Guillermo, pues en septiembre próximo la Asociación de Escritores le rendirá otro homenaje, esta vez desde una perspectiva académica para profundizar en el significado su obra poética y su labor como intelectual comprometido con la sociedad que le tocó vivir.

Para la poetisa Natacha Santiago su figura logra una aproximación a la imagen del Ché, tomando en cuenta la profundidad de su pensamiento, su irreverencia, la fina ironía que le caracterizaba y su labor cotidiana, que provenía de un hombre transparente, sencillo y tan sincero que no tenía temor a dar su criterio, sin importarle a quién complacía. 

Paquita de Armas le recordó con anécdotas que ilustraron su cotidianidad: al mismo tiempo agudo, culto y ameno, además de su labor como periodista y cronista de estos tiempos. Destacó que fue una de las personalidades con mejor capacidad para decir cosas esenciales sin herir, desmenuzando los problemas con una fina habilidad que lo convirtió en un maestro de la frase martiana cuando señalaba que "la crítica debe ser un látigo con cascabel en la punta".

Por su parte, Nicolás Hernández Guillén le calificó como uno de los "imprescindibles" –al igual que Fernando Martínez Heredia, también fallecido recientemente– porque su aporte fue fundamental para los proyectos más significativos que ha realizado la Fundación Nicolás Guillén. En retribución a su importancia, la Fundación le rendirá homenaje en julio próximo durante un evento en el que estaba previsto que él participara como ponente con una tesis que tenía sobre la relación entre Federico García Lorca y Guillén.

Resaltó su capacidad para compartir su extraordinaria cultura con todo aquel que se le acercara, además de su alto e irrenunciable compromiso con Cuba y con la Revolución. Le admiraba por su habilidad para desconstruir cualquier solemnidad y poner las cosas en su real dimensión, desde una visión tan amplia de la cultura que le permitía apreciar cualquier expresión artística y entender todo lo creativo que el ser humano fuera capaz de hacer.

Esta visión fue compartida por el poeta y narrador Frank Padrón al recordar sus conocimientos sobre la poesía heteronimia, valorada en su entrañable amigo Wichi Nogueras y, a pesar de que no era un género muy popular, le defendió como ejercicio de la creación humana. Destacó que tuvo en Guillermo a su profesor de métrica española y siempre le fascinó su magisterio, muy distante de la ortodoxia habitual, de los manuales y las limitaciones que pueden tener los planeamientos.

También se habló de su conocimiento de música, de su relación con la trova tradicional y la Nueva Trova Cubana y de muchos otros temas que pudieran hacer interminable el homenaje. "Era una de esas personas que podía hablar de casi todo", resaltó Padrón, y la pérdida de imprescindibles como él duelen en lo más profundo de la nación.

miércoles, 14 de junio de 2017

Armando Hart Dávalos: 87 años luchando por una “Cuba cubana por siempre”

Un homenaje a la vida y la obra del destacado intelectual revolucionario cubano Armando Hart Dávalos se realizó en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC en la mañana del día de su cumpleaños, este martes 13 de junio, celebrando sus 87 años. Con la presencia de José Ramón Fernández, compañero de luchas en la dirección de la Revolución, el vicepresidente primero de la UNEAC, Luis Morlote, y otros destacados intelectuales y personalidades de la cultura cubana se presentó también la colección "Cuba, cultura en revolución" que recoge en 16 volúmenes gran parte de sus intervenciones y escritos.
La celebración se inició con fragmentos del documental de Rolando Almirante Pasión por Cuba, que presentó detalles de sus orígenes revolucionarios: desde las luchas contra la dictadura de Batista en la Universidad de La Habana, su extraordinaria labor como ministro de Educación y de Cultura y en la difusión del pensamiento martiano, culminando con las reflexiones del ministro de Cultura Abel Prieto al destacarle como "una de las figuras más admirables de la generación del centenario".
Las palabras de homenaje estuvieron a cargo del narrador y poeta Omar González Jiménez, destacado dirigente de la cultura durante las últimas décadas, quien expresó el alto honor que le ha correspondido ante la admiración que profesa por una personalidad que ha estado "en el epicentro de la Revolución Cubana" desde sus orígenes, siendo aún muy joven.
Lo caracterizó como un hombre audaz y temerario, con un alto sentido de justicia –inculcado desde la cuna– y una sensibilidad y vocación especial para trabajar por la cultura del pueblo. Resaltó varios momentos de su vida que pueden servir de inspiración para artistas y revolucionarios –como su labor en la clandestinidad, la prisión y su fuga– pero, más que todo, por haber tenido en sus manos la organización de acciones trascendentales para la historia de la Revolución.
Entre ellos destacó haber sido ministro de Educación para organizar uno de los acontecimientos culturales más importantes de la historia revolucionaria: la legendaria Campaña de alfabetización; más tarde, en fecha tan significativa como el 30 de noviembre de 1976, haber sido designado como primer ministro de Cultura, que significó "una alegría para todos" y con quien "todas las puertas cerradas se abrieron".
Resaltó el legado que ha dejado su obra en el Ministerio de Cultura hasta la actualidad y para el futuro, tanto en Cuba como en otras latitudes: desde la estructura del Ministerio, que tuvo una modernidad inusitada, hasta el sistema de instituciones y eventos, la red de bibliotecas escolares y laborales –con una coordinación permanente con el Ministerio de Educación–, el desarrollo de la enseñanza artística como sistema, entre otros.
"En la silla de ministro se sentó la cultura", sentenció, destacando que no faltó su apoyo para cuanto hiciera falta en el desarrollo cultural del país, en la sistematización del estudio de la historia del pensamiento cubano, en la forma de "hacer política in situ", pues cada una de sus intervenciones se convertían en directivas a seguir y en texto de referencia para el futuro.
De este legado habló su compañera de vida, la Dra. Eloísa Carreras, al referirse a la colección de 16 tomos Cuba, una cultura en revolución –que fuera presentada en la 26ta Feria del Libro de La Habana 2017– la cual porta una información de gran utilidad, pues contiene gran parte de sus artículos, discursos e intervenciones, muchos de ellos inéditos o semipublicados.
Consideró este trabajo de gran trascendencia para difundir sus ideas, que representan la caracterización más exacta de "la política cultural de la Revolución cubana de Fidel" –como fuente inspiradora principal de su obra–, para que llegue a nuevos y más amplios públicos, para enfrentar los retos emancipatorios que enfrenta Cuba y Latinoamérica, para el presente y para el futuro. En ese sentido, destacó la modestia de Hart, quien nunca quiso que se publicaran sus textos ante la indicación expresa de no hacerlo en detrimento de la publicación de otros artistas y escritores.
Al calor de los debates por lograr "la salvaguarda de nuestra excepcional historia y tradición" fue que se hizo posible esta recopilación, que incluye desde las razones para alcanzar la unidad de todas las fuerzas de oposición a Batista bajo el liderazgo indiscutible de Fidel hasta las características y circunstancias históricas del origen de la Revolución cubana y su permanencia hasta la actualidad.
Sin embargo, señaló que su significado mayor no está en la belleza y pulcritud poética o intelectual de los textos –que los tiene, desde luego– sino en que son "la expresión acabada de los valores y la ética en la que se inspiraron los hombres que, como Hart, dedicaron cada segundo de sus heroicas, preciosas y genuinas existencias a darlo todo por la fidelista y martiana patria que se dispusieron a defender".
Indicó que el resultado no es exhaustivo ni concluyente pues queda aún por hacer entre tantos sucesos históricos en los que participó, muchos de ellos como protagonista. "Los textos en su totalidad vienen a ser una propuesta al diálogo de generaciones sobre el futuro de Cuba y el mundo", resaltó, desde el bando de los que aman y construyen con la verdad, en la guerra de pensamiento que se nos hace y en la que se juega la desmemoria de las más jóvenes generaciones de cubanos.
"Armando, en fin, desde estas –sus y nuestras– páginas nos invita a sumarnos a su ofensiva en su propuesta cubana, fidelista, martiana, latinoamericana y antiplattista; para que no solo defendamos, sino que desarrollemos una «Cuba cubana por siempre»", concluyó.
A pesar de la tristeza colectiva por la reciente desaparición física del destacado intelectual Fernando Martínez Heredia –inolvidable e imprescindible, a quien se le dedicó un minuto de silencio al iniciar la actividad– el homenaje sirvió para celebrar al hombre que, como dijera Miguel Barnet, "lleva un nombre que ya está en los museos y en la leyenda, que no se puede separar de la Revolución Cubana, de la cultura cubana, de la vida de los escritores y artistas con los cuales ha mantenido un vínculo vivo y fértil, un vínculo entrañable".

jueves, 8 de junio de 2017

Trump should not roll back Cuba policy

Editorial: Tampa Bay Times
President Donald Trump is expected to move soon to roll back the clock on the new era in U.S.-Cuba relations initiated by his predecessor, Barack Obama. The restoration of ties after 50 years of enmity has been good for America's security and its influence in the region, good for Cuban-Americans and good for the economies of Tampa Bay and Florida. It would be foolish to revert to the failed policies of the past when continued American engagement offers Cubans the opportunity for better lives and the United States an opportunity to expand trade and democracy.
Obama took a series of steps to open up trade and travel with Cuba, making it easier, cheaper and more convenient for Cuban-Americans — including many in the Tampa Bay area — to reconnect with family and help loved ones on the island. He eased some restrictions on commerce and U.S. travel to Cuba, cleared the way for new commercial flights between the two countries and set in motion cooperative efforts on a range of issues, from managing natural disasters to interdicting illegal drugs. The two countries re-established embassies in 2015, and Obama's visit to Cuba last year was the first for a U.S. president in nearly a century. Cuba's ambassador just visited Tampa Bay and talked of the benefits of increased travel between the two nations.
As a presidential candidate, Trump criticized the steps that Cuba is required to take as part of the reconciliation process as "weak," and he threatened to kill the agreement unless Cuba did more to open up its society. He is not expected to entirely reverse the agreement, given the huge popularity of Cuba-bound travel and the investments the airlines, the cruise ship industry and other sectors have made to take advantage of new business with the island nation. But Trump is expected to tighten some of the trade and travel restrictions. He also could more aggressively enforce the embargo, which could have a chilling effect on travel, educational exchanges and remittances to the island.
Trump should recognize that hard-liners on Cuba such as Republican Sen. Marco Rubio offer nothing constructive with their insistence on isolating rather than engaging Cuba. Most Americans support the Obama-era approach and for Congress to end the embargo altogether. The administration should continue to press Cuba to improve its human rights practices; Obama made clear that was an underlying goal of his reforms. But it is easier to influence the Cuban government through regular contact. Cuban citizens who talk directly with Americans will develop a greater appreciation for the freedoms that all humans should enjoy.
Florida and Tampa Bay have a particular stake in an improved relationship. The new U.S.-Cuba ties will help across the security front, from managing maritime crises to flows of refugees. The policy improves U.S. leverage in the region, and it makes Florida more competitive for business and international travel. Since charter flights resumed in 2011, a quarter-million passengers have flown from Tampa International Airport to Cuba. New, regularly scheduled commercial flights and cruise ship excursions will only strengthen the historical ties between Cuba and the bay area.
Rubio and Democratic Sen. Bill Nelson wrote the State Department last week urging the Trump administration to seek compensation for Americans whose property was confiscated by the Cuban government. That effort has virtually no chance if the United States reverses course. Trump should support the fresh approach and work to make this new era in relations an even greater success.

martes, 6 de junio de 2017

Los 30 del arte de César López con Habana Ensemble

Un concierto de lujo ofreció el Teatro América de la capital en la noche del sábado 3 de junio al celebrar los 30 años de vida artística del destacado saxofonista, arreglista y compositor César López y los 20 años de la creación de su grupo Habana Ensamble. A teatro lleno, el público disfrutó de una extraordinaria propuesta de la mejor música cubana con el acompañamiento de la Orquesta de Cámara de La Habana, dirigida por Iván del Prado, todos bajo la dirección artística y fílmica del realizador Rolando Almirante.
Considerado como uno de los más altos exponentes del jazz latino y de fusión en nuestro país, al iniciar el concierto –y con su habitual modestia– se mostró agradecido por realizar su presentación en ese teatro, "por donde han pasado tan buenos artistas". A continuación, por casi una hora y media, ofreció un evento de alto rigor artístico y una interpretación impecable, con hermosos arreglos a tradicionales canciones cubanas, solos magistrales de los valiosos instrumentistas de Habana Ensemble y versiones de su música que, con su acostumbrado estilo de autenticidad y confianza, logró un exquisito acople con la música de cámara acompañante.
Varios invitados también compartieron el escenario y contribuyeron a hacer del espectáculo una noche memorable: Luna Manzanares, Eduardo Sosa, Orlando Valle (Maraca), Germán Velazco, Alfred Thompson, entre otros. Homenajes especiales dedicó al grupo Irakere –"esa gran escuela de muchos", como señaló– con una pieza que no por casualidad tituló "Los dioses"; también dedicó piezas a los cinco héroes –con la presencia de Gerardo Hernández en el público– y al ex Presidente Barack Obama, de quien dijo "tuvo el coraje de reconocer el error de los anteriores Presidentes norteamericanos contra Cuba".
Al concluir el concierto, el director del Teatro América Jorge Alfaro resumió con claridad el acontecimiento musical y su protagonista, al decir: "detrás de un gran proyecto hay una gran historia y
Césa César Alejandro López Martínez nació en Camagüey en 1968 y terminó sus estudios musicales en la Escuela Nacional de Arte (ENA) de La Habana, como instrumentista y profesor de saxo. Relizó estudios superiores en el ISA y, siendo aún estudiante, inició su carrera artística en la agrupación Afrojazz, dirigida por Bobby Carcacés.
Fue integrante de la mítica banda Irakere, bajo la dirección de Chucho Valdés, con quienes realizó una exitosa carrera internacional presentándose en los más prestigiosos teatros, clubes y festivales de jazz del mundo. Ha realizado grabaciones y conciertos junto a grandes de la música cubana e internacional, como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Omara Portuondo, Compay Segundo, Juan Formell y los Van Van, Leo Brouwer y Richard Egües, Danny Rivera, Diego El Cigala, Víctor Manuel, La Orquesta de la Radio de Dinamarca, La Orquesta Sinfónica de Cali, Sting y el Ballet de Washington.
Ha sido el líder de Habana Ensemble desde su creación en 1997, agrupación considerada como una de las más valoradas entre las formaciones jazzísticas en el contexto musical cubano y escuela de numerosos instrumentistas para su formación docente. Al abordar diferentes estilos musicales –desde la música popular bailable, boleros y salsa hasta instrumentales fusionados con elementos de música contemporánea y jazz latino– la banda se ha colocado entre los primeros lugares de la música cubana.
Con esta agrupación César López ha realizado varias producciones discográficas y logrado importantes reconocimientos nacionales e internacionales, como el Premio al Mejor Álbum de Jazz en Cubadisco 2006, con el CD "Andante" (BisMusic); el Gran Premio y el Premio al Mejor Álbum Instrumental con su CD "Clásicos de Cuba" en Cubadisco 2008.r López es el resultado de la abnegación y la constancia, del talento y la perseverancia".

sábado, 3 de junio de 2017

Tener los días contados

Mi amigo Pedro Antonio tenía los días contados. Él lo sabía - tras aquella cirugía a corazón abierto de la que pensó que no saldría- y se burlaba cada vez que podía. Por eso vivía con más ganas que nadie, intensamente como se lo permitían sus posibilidades. A veces se le olvidaba y hacía cosas que le volvían a recordárselo: "tus días están contados, Pedro!".

Yo no lo conocí en sus años de gloria, cuando era un personaje de la cultura en su natal Santiago y tenía poder, recursos, influencias. Tampoco cuando, ya en la capital, estaba consciente de que era mejor ser "cabeza de ratón" que "cola de león". Yo lo conocí ya cuando era un simple poeta destronado -otro más- y dedicaba las fuerzas que le quedaban, o las pocas influencias que había conservado, en hacerle el bien a los demás, en promover lo que podrían ser futuros talentos, en reconocer a los olvidados. 

Hablábamos y oirle era como escuchar la voz de la experiencia, desde su amplia historia personal. También reirnos, con su implacable ironía y el nunca perdido acento santiaguero. Regalaba sus pinturas, que daban en la diana. Escribía y leerle era una sentencia bien pensada, un legado para el futuro.

Todos tenemos los días contados; aunque no queremos enterarnos, aunque no hayamos tenido eventos que nos lo recuerden. Mi amigo Pedro Antonio sí lo tuvo y se dedicó con todas sus fuerzas a ser un hombre bueno, a encontrar alternativas para hacerle a los demás la vida más potable. Tal vez sin quererlo se dedicó a ser un hombre inolvidable.

Foto: Regalo de reunión

lunes, 22 de mayo de 2017

El mensaje de Trump: Historia y política

El mensaje del presidente Donald Trump al público cubano usando la efeméride del 20 de mayo expresa la falta de creatividad e improvisación de su administración hacia la isla. En acto de suprema ironía, algún funcionario farfulló a nombre de la Casa Blanca cuatro frases sobre derechos humanos para Cuba mientras el primer mandatario estadounidense viajaba a besar los anillos de la monarquía saudita en el corazón de Oriente Medio. Allí las mujeres tienen prohibido conducir automóviles.
La parquedad del mensaje sirve para posponer la anunciada reevaluación de la política hacia Cuba, en línea con las escasas alusiones a la Isla y la muy poca prioridad otorgada a la relación bilateral en los meses posteriores a la inauguración presidencial.
Cada día que pasa refuerza la visión de una nueva normalidad post-Obama en las relaciones Cuba-EE.UU. Una parte sustantiva de los cambios operados por el team Obama-John Kerry llegaron para quedarse. A diferencia de lo ocurrido en tiempos de la administración Bush, los congresistas del cabildeo pro-aislamiento y hostilidad hacia Cuba no se han atrevido a pedir una restauración de las limitaciones de viajes. Hay que recordar que en el discurso de esos congresistas, en particular el Senador Marco Rubio, el control de los viajes debía empezar por limitar a la comunidad cubanoamericana, pues solo así se tendría la fuerza moral a largo plazo para exigir la prohibición de viajar a los demás ciudadanos estadounidenses.
Los viajes y remesas cubanoamericanos siguen siendo el núcleo de los contactos económicos y sociales entre las sociedades cubana y estadounidense. Hoy, el volumen que de esos viajes ha alcanzado una masa crítica. La tranquilidad con que esos viajeros se comporta en el aeropuerto de Miami, cargando televisoras y paquetes enormes al país que supuestamente la propia comunidad pide bloquear, expresa la derrota recibida por la derecha pro-embargo en su bastión fundamental. Allí tienen su trampa 22, para abogar por mayores restricciones a los viajes tienen que empezar por casa, y si lo hacen corren el riesgo de perder uno o hasta dos escaños congresionales ahora que la diputada Ileana Ros-Lehtinen se retira.
Otras esferas donde los opuestos a mayores contactos parecen resignarse a los avances de distensión en el estrecho de Florida son los contactos entre entidades de seguridad nacional y orden interno, el tema migratorio y la posible expansión de las ventas de alimentos. Trump tuvo la oportunidad en caliente de revertir el fin de la política de pies secos / pies mojados por Obama y no lo hizo. En los otros temas, los secretarios Kelly de seguridad interna y Pardue, de Agricultura han expresado su posición a favor de proseguir los avances de la era Obama poniendo los intereses nacionales de EE.UU. en términos de seguridad y comercio por delante de los negociados electoreros con los representantes electos de la comunidad cubana del sur de la Florida. Cada vez que el grupo de cabildeo pro-embargo ha chocado con una opinión firme de las agencias de seguridad y defensa –como es en el caso de los contactos en Guantánamo o con los grupos agrícolas– ha terminado tomando las de Villadiego. No son fuertes en el sistema norteamericano los grupos pro-embargo, su relativo éxito manteniendo esa política se debe más al despilfarro de recursos, el mal manejo político, y la soberbia de los que dirigen los grupos de cabildeo en contra de tal política.
Nada de esto significa que la supuesta reevaluación de la política hacia Cuba por la administración Trump no vaya a resultar en retrocesos para la relación bilateral. A diferencia del enfoque del presidente Obama, concentrado en avanzar los intereses y valores estadounidenses en Cuba, Trump tiene un enfoque transaccional centrado en obtener concesiones de sus interlocutores. Es un mal punto de partida para la relación con Cuba y el tratamiento de relaciones asimétricas por un gran poder con un país pequeño en su vecindad, pero es la esencia de cómo mira el mundo el actual presidente de los Estados Unidos. Trump y su secretario de Estado Tillerson son empresarios negociantes por esencia y eso los hace diferentes del enfoque rígido que generó la ley Helms-Burton y sus camisas de fuerza. Lo más probable es que no pongan relaciones con terceros a riesgo por presionar en el tema Cuba como lo hicieron los dos Bush, pero hay también afinidades entre las soberbias supremacistas de Trump y Helms y su visión hacia Cuba y América Latina en general.
En política puede ayudar engañar a los demás, pero no engañarse uno mismo. Al margen de las vueltas que le den los intelectuales del mareo en Washington, Miami y la propia Cuba, la victoria de Donald Trump en noviembre fue una derrota para las fuerzas a favor de la normalización de relaciones entre Cuba y EE.UU. Es cierto que su relación con la derecha pro-embargo es circunstancial y no de principios, que hubo una historia de conflicto con Marco Rubio cuyas heridas no están sanadas, y que crecen las comunidades republicanas a favor de un mejoramiento de relaciones con Cuba. Pero al final, nadie que tuviese como primer motivo del voto la relación con Cuba se fue con el millonario de propiedad inmobiliaria. Probablemente, Trump va a usar el tema cubano como moneda de cambio en sus regateos con los congresistas republicanos de origen cubanoamericano.  Es evidente que tiene socios para ese juego. Demostrando que politiquería es su verdadero apellido, el congresista Mario Diaz-Balart ya trató de vender su apoyo a la eliminación del plan de salud nacional a cambio de apoyo por la Casa Blanca a sus propuestas anticubanas.
El 20 de Mayo
La propia selección de la efeméride del 20 de mayo para mandar el mensaje es expresión de continuidad con toda una política record de fracasos y desconocimiento de Cuba. Fue una concesión a las presiones desde la derecha pro-embargo para que dijera algo, por lo menos a última hora. Tal acto expresa una falta de prioridad y creatividad. Toda la fatuidad de levantar el perfil del 20 de mayo de 1902 contra el 1ro de enero de 1959 como fecha de celebración en Cuba carece de un análisis serio de la visión de esa fecha en la historia de Cuba y su interpretación, incluso antes del triunfo revolucionario del 1959. Dicho en otras palabras, la narrativa de levantar el 20 de mayo como el momento idílico cubano de realización martiana está llena de vacíos. Cae perfectamente dentro de la dicotomía fidelista que divide en campos contrapuestos los que abogan por cambios en Cuba asociados a la agenda norteamericana de imposición y el bloque nacionalista que se le resiste. Dentro de esa estructura, Fidel Castro les ganó todas las batallas a Estados Unidos y a los cubanos que apostaron por la Casa Blanca como el cuartel general de la promoción de aperturas en Cuba.
El 20 de mayo de 1902 no es fecha triste en la historia de Cuba. "Hemos llegado" –se le oyó suspirar al general en jefe del Ejército Libertador Máximo Gómez. Pero la fecha tiene también su sabor amarguísimo para las ansias martianas de un país democrático y soberano. La Constitución de esa república nació amarrada por la enmienda Platt –"la cuentecita" la llamaba Gómez– impuesta en condiciones humillantes, desiguales y de ocupación militar, luego de que Cuba hubiese sido excluida de la negociación del Tratado de París. De esa fecha salió coja la república que no incluía a la entonces Isla de Pinos, con tratados onerosos que limitaban su libertad comercial, y con bases militares impuestas a la brava en el territorio cubano. De allí salió la república que reprimió a sangre y fuego las legítimas demandas de equidad racial propuestas por el partido Independientes de Color en 1912 bajo el pretexto de evitar el desorden y así prevenir la intervención foránea que estaba autorizada por el apéndice constitucional.
Los cubanos antes de 1959 celebraron el 20 de mayo, y deberían seguir celebrándolo desde una perspectiva moderada por el análisis histórico de matices, sin perspectivas teleológicas que procuran siempre concebir "la historia como arma", ya sea como lo quiso Moreno Fraginals para defender la revolución cuando escribió el ensayo o como lo hacen hoy varios de aquellos a los cuales se sumó al final de su vida, para desmontar las bases del nacionalismo revolucionario. El 20 de mayo hay que celebrarlo desde una perspectiva cubana pero no como el destino final de la república, ni la realización del ideal martiano porque no lo fue. Fue un punto de partida que brindó las oportunidades para que se asentaran –a diferencia de Puerto Rico, Guam y las Filipinas– con relativa rapidez las plataformas para ejercer la soberanía y zafarse del lazo neocolonial. El 20 de mayo nació una república plattista lastrada pero en su seno contenía la posible superación de sus fallas. Gran parte de la cultura patriótica y cívica que llevó a la revolución del 30, a la constitución del 40 y a la revolución misma de 1959 se hizo desde el sistema republicano, no contra este.
Desde la sociedad y también desde el Estado (Manuel Sanguily era el Secretario de Estado del presidente José Miguel Gómez ) se agitaron las demandas para la devolución de Isla de Pinos, se redujo el número de bases militares a consentir en el territorio nacional de cuatro a una y se erigió un sistema de educación pública y enseñanza de la historia y la cívica con principios republicanos y nacionalistas como núcleo central. Todo eso hubiese sido más difícil sin la negociación y el compromiso al que tuvieron que llegar los independentistas cubanos en las duras condiciones de la intervención. Gómez, Sanguily y el Marqués de Santa Lucía negociaron con las cartas que tenían, no con las ideales, pues el proyecto de un Ayacucho cubano y de lograr la independencia cubana de modo tal que fuese posible presentarla al mundo como un hecho consumado, tomando de sorpresa a Washington y el resto del continente, no se pudo consumar desde el fracaso de la Fernandina.
Nada de eso lo saben ni les preocupa a Trump ni el funcionario que escribió el insulso mensaje atribuyéndole a José Martí haber creado una nación "económicamente competitiva". El análisis de lo que Cuba es y cómo ha llegado a serlo les corresponde a los cubanos de la isla y la diáspora para aprender las lecciones de la historia. El discurso dominante en el exilio cubano de derecha le hace a la Revolución lo mismo que critica que la Revolución le hizo a la república. Afortunadamente, esos no son los únicos discursos, y cada día emergen con mayor vigor lecturas matizadas de la república y la Revolución en Cuba y la diáspora celebrando las efemérides del 20 de mayo de 1902 y el 1ro de enero de 1959, no como destinos finales sino como las estaciones en el camino que son. Si de algo sirve el "mensaje de Trump" y algunas de las respuestas ideologizadas a este, es para incitarnos con su mal ejemplo a buscar lo que deberían ser nuestras alternativas.

jueves, 18 de mayo de 2017

Revisitando los Villanueva: Baquestribois y la franqueza para tratar la realidad

Con un público mayoritariamente joven la Sección de Crítica e Investigación Teatral de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC organizó en la sala Rubén Martínez Villena, su habitual encuentro mensual dedicado a conocer más de cerca los Premios Villanueva, que entregan a principios de año.
En esta ocasión el invitado fue José Ramón Hernández, director del grupo Osikan Plataforma Escénica, quien intercambió ampliamente con el público sobre su más reciente obra titulada Baquestribois, merecedora de uno de los premios en enero pasado.
Al introducir el encuentro, el presidente de la Sección Norge Espinosa indicó que esta compañía se convirtió en la más joven en recibir ese galardón, reconociéndole haber tenido una de las puestas mejor logradas en el país en el último año. Recordó que la discusión del jurado al respecto fue intensa, consecuente con el espíritu polémico de la obra, pero lo principal es premiar no solo a lo que se desarrolla dentro de un concepto formal o académico sino resaltar el trabajo que nos recuerde que el teatro debe ser también "una vibración que nos acompañe de otra manera".
La presentación del corto de video BSB Baquestribois y las palabras del teatrólogo y profesor Omar Valiño fueron la introducción propicia para conocer detalles de la investigación y la conformación de la obra, la interacción con el público durante sus diferentes puestas en escena -tanto en varios lugares de Cuba como en Alemania-, las dificultades que ha debido superar y, sobre todo, la capacidad de adaptarse a los diversos contextos, hallándose efectivamente ante un taller permanente de prácticas en las que han tenido que perfilar sus materiales y formas de expresión de acuerdo a los lugares donde se presentan.
Para Valiño, fue motivo de alegría defender la obra para la entrega de los Premios Villanueva porque cree en el trabajo consciente que realiza el grupo, con la carga de prejuicio que despierta en muchas personas esta forma experimental de hacer teatro, como pocas veces se ha debido enfrentar la decisión de ese galardón. Consideró impactante para el público constatar una estética que cristaliza con valores contemporáneos una expresión sensorial particular, sobre todo en un terreno tan sensible como la prostitución masculina y homosexual.
Valoró que se presenta como una especie de "caleidoscopio múltiple", con una capacidad dialógica interior y un acercamiento que son extraordinarios por parte de sus protagonistas. "Es un hallazgo conceptual y estético en el que se utilizan los mejores lenguajes para trabajar esa zona temática e impactar al espectador", indicó.
En ese sentido, Norge destacó la "incomodidad" como una actitud que el espectáculo asume consecuentemente, pues se reconoce "incómodamente en sí mismo", para nada complaciente: "desde el desacato más abierto, desde el desenfreno más terrible" le impone al espectador una situación molesta para la que nos plantea preguntas necesarias, como un espectáculo que no quiere ser domesticado, que no quiere acomodarse. "Ello marca la naturaleza irreverente y rebelde del espectáculo", resaltó como un valor agregado de la obra para recibir el premio.
Por su parte, Jose Ramón Hernández explicó con mucho desenfado los orígenes y experiencias en la conformación de la obra, cuyos inicios se remontan a Santiago de Cuba cuando empezó a realizar teatro y su inquietud hacia los temas que más movían al público, sobre la forma en que puede interactuar con la obra. Afirmó que "el teatro tiene que habitar en su contexto de representación", confirmando lo antes expresado sobre el ejercicio permanente de adaptarse a los lugares y la búsqueda de los espacios a intervenir.
Explicó que Baquestribois es la tercera de una trilogía -que denominó Trilogía de la Ausencia, en la que forman parte también las obras Aleja a tus hijos del alcohol. Un karaoke escénico y Family Trash-Coreografía de la ausencia- en la que, desde una investigación social, comunicacional, de género y artística, se trata sobre la prostitución masculina en la Cuba actual. Al respecto, resaltó su intención de escapar de lugares comunes o de continuar estereotipando a la prostitución con las mujeres y con la idea que se tiene de décadas atrás.
Con toda intensión, el lenguaje de la puesta es muy diverso, en un tránsito del hiperdrama para experimentar diferentes formas de expresión -donde el audiovisual juega un papel importante- y generar diferentes reacciones en el espectador. Indicó que desde la realización artística no se pretende en ningún momento tomar partido, en sentido positivo o negativo, hacia la realidad que se presenta sino dejársela al público con sus lecturas, lo cual en ocasiones le ha hecho cuestionar dónde se encuentra realmente la obra: si en la puesta en escena o en la percepción del público.
"No creo en procesos de creación unidireccionales, ni en aquellos que se puedan concebir desde un solo cerebro", reafirmó Jose Ramón convencido de lo que denominó "multiplicidad en la creación".
Desde el público también se escucharon reflexiones interesantes sobre esta forma tan inusual e impactante de hacer teatro, de la forma en que transmite su mensaje. Se comentó sobre la relación entre lo moral y lo legal, el cuestionamiento a elementos de la ética, lo performativo de la prostitución en sí y la zona afectiva que cruza en la contradicción entre pasar un buen rato por dinero y el vacío que genera en las personas que la ejercitan. Se consideró que llega un momento en que se percibe que la obra sale del terreno sexual para convertirse en un tema social de alta complejidad, con una franqueza que se percibe desde el público como doloroso, sobre todo, ante la posibilidad de tener tantas miradas y análisis tan diversos sobre un mismo tema.
Al final, el encuentro también le dio espacio a Omar Valiño para presentar la versión impresa del Boletín de crítica de espectáculos y literatura escénica El Comején, con sus números 2-3 y 4 del 2016 y del primer cuatrimestre del 2017, el cual -inicialmente de forma digital y ahora de forma impresa- realiza un repaso de los estrenos y presentaciones más significativas en las tablas cubanas.
El boletín, producido por la casa editorial Tablas-Alarcos como complemento de la sección Oficio de la Crítica de la revista Tablas, abarca el trabajo de varios grupos nacionales con la intención de cubrir un extendido espectro geográfico a través de voces críticas cubanas, las cuales se destacan por su pluralidad.

lunes, 8 de mayo de 2017

Hay que moverse

4 de Mayo, 2017

LA HABANA. Cuando miramos a la Cuba de hoy, tan diferente a lo que quisimos, aparece a menudo la indeseada percepción de que son los denominados factores subjetivos o mentalidades cerradas a los cambios, las razones determinantes para detener o ralentizar el ritmo de las actualizaciones, cada vez más urgentes.
Constatamos que un número apreciable de ellas está pendiente desde los acuerdos del pasado VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en abril de 2011. Ya se cumplieron seis años, lapso de tiempo durante el cual solamente se han instrumentado un 21 o 22 por ciento de los lineamientos, según las informaciones oficiales publicadas el pasado año.
Luego de la consulta a los diputados de la Asamblea Nacional y de un debate en el que no participó toda la ciudadanía cubana, los 313 Lineamientos aprobados en 2011 quedaron reducidos a 274, los cuales fueron aprobados en el VII Congreso del PCC, en abril de 2016 y estarán vigentes hasta 2021.
El Informe Central presentado por Raúl Castro a ese Congreso plantea que el 21 por ciento de los lineamientos se ha implementado totalmente y el 78 se encuentra en las diversas fases de su implementación. El proceso de implementación ha sido, a todas luces, tortuoso y minado de contradicciones. Y todo eso ha ido ocurriendo sin que conozcamos qué es lo que lo detiene, qué tipo de obstáculos estamos (todos) enfrentando, y qué fechas o planes de cumplimiento están aprobadas para resolver este asunto.
Tenemos, además, una Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), cuya terminal de contenedores es propiedad de la empresa estatal cubana Almacenes Universales. Amparada por el Decreto-Ley No. 313, la ZEDM solo cuenta hoy con 19 proyectos aprobados —tanto de carácter definitivo como temporal— desde su inauguración en enero de 2014. Eso hace un promedio lentísimo de 6 proyectos por año. Mientras, en la prensa se hace gala de que más de 400 compañías han manifestado su interés por invertir allí.
Por otro lado, con la ley de inversión extranjera aprobada, el gobierno esperaba ingresar por ese concepto unos 2 500 millones de dólares al año para lograr un crecimiento superior al 4,5 por ciento. Pero al final de 2016, nuestro PIB había disminuido hasta -0,9 por ciento.
Contamos con poco acceso a la información puesto que la estructura de conectividad en la Isla para la mayoría sigue siendo muy débil. A pesar de los aumentos de los puntos públicos de conexión por wifi que ha habilitado la única empresa de telecomunicaciones de Cuba, y de sus experimentos con el Nauta Hogar para acceder a internet desde las casas, el ritmo de avances es lento respecto a las necesidades cotidianas.
Tenemos también numerosas deudas en el ámbito legislativo. Nos sigue faltando la Ley de Comunicación, la Ley de Ciudadanía, la modificación de la Ley Electoral, la Reforma Constitucional, las normas para proteger la información personal, la actualización de la legislación que protege a los consumidores.
Continuamos caminando junto a la dualidad monetaria, que se cuela cada día en la vida nacional, abriendo grietas por las que se escurre el presupuesto del país. Y esto es solo una de las tantas consecuencias negativas que nos trae.
Creemos por ende que se debe imponer la audacia en términos de medidas realistas a tono con las circunstancias. De nada sirve dar respuestas administrativas a problemas económicos; tomar decisiones políticas para nivelar los requerimientos económicos, o viceversa.
Así lo ha demostrado la crisis en La Habana con los boteros —que continúan cobrando las tarifas tradicionales— y la situación del transporte público —que continúa siendo ineficiente— en la mayoría de las provincias.
Liberar las fuerzas productivas es un llamado varias veces repetido por el propio presidente Raúl Castro. Si hablamos de necesidades básicas, aquí está el primer tema en la lista: los precios de los alimentos, que han intentado topar sin resultados positivos en más de una ocasión, continúan fuera del alcance de la mayoría del pueblo.
¿Dónde están, por ejemplo, las cooperativas agropecuarias de segundo grado, aprobadas en el VI Congreso? ¿Acaso la formación de estas cooperativas no podría, aunando esfuerzos y recursos, contribuir a la industrialización de la producción de alimentos? ¿Por qué demorar este paso o no incentivarlo? Incluso la Ministra de la Alimentación reconoció que las industrias del sector estatal están obsoletas unas, otras fuera de funcionamiento y algunas más funcionando a media máquina.
La seguridad alimentaria, definida como estratégica, evidentemente requiere de medidas facilitadoras. Por ejemplo, una legislación que permita a las cooperativas actuar directamente como importadoras y asumir los compromisos inherentes a este acto. ¿Cuál es el riesgo? ¿Político?
Seguramente hay quienes así lo valoren al precio de no ponderar adecuadamente que la satisfacción de los requerimientos alimentarios, como otros, ciertamente es un objetivo político urgente en la medida que satisface las necesidades de la población. Puede integrar al proceso de cambios tanto a productores como a consumidores. ¿El país y la sociedad no lo requieren? La sustentación del proceso cubano reside en el real apoyo popular. El control es un instrumento, no sustituye la adhesión sincera de la ciudadanía que es el alma y músculo de los cambios dentro del socialismo y para un socialismo sólido por eficiente y creativo.
Otro ángulo, también político, es que curiosamente el cordón agrícola de EE.UU., que apoyó a Trump, ha sido un constante apoyo a la demanda de relaciones económicas con Cuba.
El país precisa brindar facilidades y puede hacerlo. El dilema quizás resida en que aún existen reservas y dudas a un paso: el de transitar de la política de controles absolutos hacia la práctica de medidas regulatorias. El control total tiene parcela indiscutible en los recursos fundamentales.
Demorar cambios hoy podría resultar en ceder más de lo debido en un futuro no muy lejano ya.
Tenemos, además, la incertidumbre de qué pasará cuando en 2018 Raúl Castro se retire del cargo de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, como ha anunciado, aunque se mantenga como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC). De suceder lo que hasta ahora se vislumbra como probable estaríamos ante una situación novedosa: un Presidente de la República que no es el máximo dirigente del PCC.
Los tiempos son complicados, interna e internacionalmente; no lo negamos. El país está frente a un precipicio y a la espalda tiene una pared. Precisamente por ello echar mano a respuestas desfasadas en el tiempo, que ya no caben en nuestro entorno sociopolítico actual, podría calificar como errático.
¿Por qué, quiénes y para qué detienen el tic tac implacable del tiempo? Estas personas, ¿poseen conciencia del hondo significado de cambiar todo lo que haya que cambiar o veremos cómo la vida se impone? Por lo general todo lo vivo se mueve, ya sea por voluntad propia y con el lujo de elegir hacia dónde, o por pura inercia. Pero para estar vivos, hay que moverse desde el socialismo y para el socialismo.

viernes, 5 de mayo de 2017

Comienza Taller de Dramaturgia con Gerardo Fulleda


La Asociación de Escritores de la UNEAC ha abierto en la sala Caracol una oportunidad tentadora para los amantes del teatro: a media mañana del primer jueves de cada mes se desarrolla un Taller de Dramaturgia bajo la conducción del Premio Nacional de Teatro 2013 y Presidente de la Sección de Dramaturgia de esa Asociación, Gerardo Fulleda León.

Con el propósito que ha desarrollado esa Asociación de crear espacios interactivos en todas las expresiones de la literatura, este nuevo proyecto intenta agrupar a personas interesadas en analizar el desarrollo del teatro y darles herramientas para su creación. En ese sentido el primer encuentro, que se realizó el jueves 4 de mayo, fue dedicado al tema Puntos de partida y estrategia de la dramaturgia y se inició con un debate colectivo en el que, con el mayor desenfado, cada uno de los presentes pudo expresar sus percepciones sobre el teatro como expresión artística.

¿Puede la dramaturgia abordar todos los temas, tanto reales como imaginarios, o debe ser una imagen exacta de la realidad? ¿Cómo puede el dramaturgo abordar los temas más sensibles o escabrosos y, al mismo tiempo, evadir las críticas o la reprobación? ¿Logra el teatro en Cuba llegar a su público de forma clara y directa o se pierde en querer hacerlo espectacular, para impresionar al espectador? ¿Qué puede hacer trascender una obra de teatro y que peculiaridades la pueden hacer más directa y concisa?

Estas y muchas otras interrogantes fueron surgiendo a lo largo del debate, que dejó otras cuestiones pendientes, para ser abordadas en próximos encuentros.

“El teatro es hijo de su tiempo y existen tantos teatros como escritores”, expresó Fulleda, para abundar en su historia y hacer un rápido recorrido por sus orígenes, repasando el teatro griego, el isabelino, el romano y el francés; igual para recordar figuras como Shakespeare, Moliere, Chejov, Brecht y Pirandello, entre otros.

Insistió en temas como la “fragmentación”, que permite ver diferentes aristas temáticas y construir un todo como resultado; el abordaje o desaparición del “conflicto”, como debate aristotélico aún activo en su teorización; la imposibilidad de romper la unidad de temas de una obra y la necesidad de adaptar las técnicas a la actualidad, introducidas de forma original para que tenga un lenguaje contemporáneo y pueda construir algo valioso: para que el teatro pueda llevar a la reflexión de forma útil.

No faltaron el análisis y las anécdotas sobre el desarrollo del teatro en Cuba durante las últimas décadas, pasando por algunas tradiciones que se han tirado al olvido – como la sátira del “bufo cubano” o el teatro musical– y destacando nombres como Virgilio, Estorino, Carlos Felipe y Reguera Saumell. Iconos de las tablas cubanas como Santa CamilaMaría AntoniaAire fríoAndobaRéquiem por Yarini y La noche de los asesinos no quedaron fuera en el panorama histórico nacional.

Finalmente, los retos que enfrenta la dramaturgia fueron analizados de forma colectiva para abordar desde diferentes ángulos la diferencia entre imitar y copiar, la superficialidad y la facilidad para recurrir a lugares comunes, la falta de diversidad en las expresiones dramatúrgicas y los problemas con la crítica, entre otros. “Hace falta imaginación, talento y fantasía”, sentenció, para reafirmar que la forma del conocimiento es indagar y no debemos quedarnos en el reflejo que nos ofrece la realidad: se debe hurgar en las interioridades para ofrecer una obra que debe ser interesante y entretenida.

Para la poeta y narradora Magali Sánchez, quien expresó sentirse motivada con esta oportunidad, el primer encuentro del Taller fue muy ameno y le permitirá desarrollar nuevas ideas en la creación artística que genera; mientras que la escritora y poeta Georgina Herrera indicó sentirse confiada en el aprendizaje que tendrá en estos encuentros “para hacer una obra de teatro y que sea famosa”.

La próxima cita del taller será para el jueves 1ro de junio a las 11 de la mañana en la sala Caracol y Fulleda sugirió que los participantes, incluyendo aquellos nuevos que se incorporen, deberán presentar un tema sobre una obra o una historia que quieran desarrollar –entendiéndolo como la estructura que resume la idea de la obra– con el objetivo de trabajar colectivamente sobre ellos. Además, anunció que se comenzará a profundizar sobre los géneros dramatúrgicos con el abordaje de “la tragedia”.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Push and pull on Cuba


In recent weeks, as the White House has been consumed by loud debates over health care, taxes and trade, there has been another, quieter debate occurring beneath the surface. Government agencies and lawmakers have been pulling the administration in two directions on whether to continue the Obama administration's path on relations with Cuba.
A small but vocal group of lawmakers, including Senator Marco Rubio, have pressed the White House to roll back the process of normalization President Barack Obama set in motion in 2014. The Cuban government, they contend, has become no less despotic and must be pressured to reform through strict enforcement of existing sanctions, public admonishment and diplomatic isolation.
Meanwhile, a large pro-engagement coalition that includes lawmakers from both parties, businesses and young Cuban-Americans, is calling on the White House to build on the foundation of engagement it inherited. By charting out narrow areas of cooperation with Havana — while agreeing to disagree on human rights issues — the Obama administration enabled the freer flow of people, goods and information between the countries.
Among the fruits of this approach have been bilateral agreements on health care cooperation, joint planning to mitigate oil spills and coordination on counternarcotics efforts. Havana also recently agreed to start accepting some Cubans who have been ordered deported. Regulatory changes have made it easier for most Americans to visit Cuba — though going there purely for tourism is still technically illegal — and enabled broader exchanges among scholars, journalists and artists. Google, meanwhile, is negotiating a series of agreements with Cuba that could significantly expand access to the internet on the island, one of the most unplugged nations on earth.
Final del formulario
Mr. Trump's public remarks on Cuba policy have been brief and thoughtless. Shortly after being elected, Mr. Trump tweeted: "If Cuba is unwilling to make a better deal for the Cuban people, the Cuban/American people and the U.S. as a whole, I will terminate deal."
That put Cubans and Americans on notice that Mr. Trump was contemplating reversing Mr. Obama's easement of American sanctions. The White House began an assessment early this year and agencies, including the Departments of State, Treasury and Commerce, have given their input. It is unclear when, or whether, an announcement of a decision will come. Mr. Trump could undo many regulatory changes with the stroke of a pen. For instance, he could tighten rules on sending remittances to Cubans, suspend the newly re-established commercial flights between the nations and stop American cruises from docking in Havana.
If he were to take those sorts of steps, Mr. Trump would make the small pro-embargo coalition in Capitol Hill very happy. But doing so would mean reversing course on a policy change that is widely popular among Americans and nearly universally supported by Cubans.
He also would be putting American farmers and businesses at a disadvantage by curtailing their access to a market that is gradually opening to global trade. In 2016, the European Union formally abandoned a policy predicated on pursuit of a democratic transition and struck a broader agreement with Havana that includes cooperation on trade and development and a dialogue on human rights.
Most damagingly, putting the relationship with Cuba back on a confrontational track would all but certainly subject Cubans to greater repression and privation. In the past, Havana has ratcheted up its repressive tactics during moments of heightened tension with the United States.
Instead of waiting for the Cuban government to "make a better deal with the Cuban people" — whatever that means — Mr. Trump can continue to make it easier for Americans to travel to Cuba and do business with Cubans. Strengthening ties does not guarantee that Cuba will reform its one-party system or overhaul its centrally planned economy. But it would empower Cubans as they contemplate the future they want for their country.

jueves, 27 de abril de 2017

La Gaceta de Cuba en sus 55 años: una provocación para pensar

La Gaceta de Cuba está celebrando su cumpleaños 55 y el mejor homenaje lo recibió en la abarrotada sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC, la tarde del miércoles 26 de abril, durante la presentación de su segundo número de 2017, que contó con la presencia del Presidente Miguel Barnet, otros dirigentes de la organización y un numeroso público joven y consagrado de la cultura nacional.
El director de la revista, Norberto Codina, destacó que el eje central de este número es presentar las diferentes lecturas que se le han dado o se le pueden dar a la revista, por lo que su dossier contiene el testimonio de 30 escritores cubanos de diferentes generaciones, tanto dentro como fuera del país, que hacen un recorrido por las diferentes etapas —sin dejar nada aparte— que han marcado la historia de la revista desde que fuera fundada por Nicolás Guillén y Lisandro Otero el 15 de abril de 1962.
Nombres como Fernando Martínez Heredia, Juan Antonio García Borrero, Julio César Guanche, Aida Bahr, Maggie Mateo, Zaida Capote, Yunier Riquenes, Graziella Pogolotti y muchos más podrán encontrarse en este colectivo de autores que, a partir de sus argumentos, demuestran la madurez intelectual que ha ganado La Gaceta de Cuba en su publicación ininterrumpida a través de más de medio siglo.
A tono con este propósito de realizar el homenaje desde una perspectiva externa, se seleccionó para presentar la revista al joven profesor de estudios cubanos de la Universidad de las Artes (ISA) Yosvani Montano, lector que con sus 26 años pertenece a las más recientes generaciones y cuenta con un aval profesional que le permitió ofrecer una visión crítica particular. Al confesar que La Gaceta… fue la culpable de sus primeras inquietudes intelectuales, se apartó de la tradicional forma de presentar la revista y se adentró en los desafíos y urgencias que tiene el periodismo cubano, sobre todo el relacionado con la cultura, para estar a tono con los problemas de la nación.
Destacó la importancia que adquiere la prensa cultural en el mundo de hoy, de la cual La Gaceta… no ha estado ajena, para enfrentar la competencia entre analizar o aburrir, entre entretener o educar, en el centro de las batallas más complejas para el presente y el futuro. Ello adquiere significado especial cuando se trata de enfrentar las " …realidades concurrentes en la occidentalización de nuestro pensar, la imitación y el desdén a lo autóctono, el deseo de renunciar al tronco para insertarnos al mundo, la disipación de la muralla cultural que defiende la América que es nuestra de la que no lo es, el contrapunteo entre la nación que queremos, podemos y debemos seguir construyendo y las que se empeñan en promover los que intentan perennemente secuestrar nuestra utopía".
En ese sentido, la lectura adquiere una importancia medular para mostrar un camino que permita descifrar y descomponer símbolos, provocar reflexiones certeras en época de desaciertos globales. "Una lectura interesante logra animar contra el inmovilismo", resaltó, y ello puede ser el punto de partida, el reclamo, la convocatoria, el argumento y el empuje.
Para Yosvani, la forma de organizar el homenaje 55 de la revista ha sido una demostración del compromiso de La Gaceta… para ser "molde, arcilla y artesana de conciencias", que va más allá de crear una plataforma de monólogos y sea una experiencia de diálogo sobre los retos y las circunstancias; que acreciente "los deseos de pensar formando, que profundiza en los desvelos y garantiza el combustible individual para que sigamos caminando".
En el futuro necesita mantener el "signo de pluralidad revolucionaria" que le ha acompañado y se precisa, resaltó, que regrese a nuestras aulas, buscando mecanismos perdurables que garanticen su presencia en las universidades para que la intelectualidad cubana tenga una presencia sistemática entre las nuevas generaciones. Para ello, es imprescindible continuar el diálogo de iguales, sin verdades absolutas, donde converjan fuerzas, metas, deseos y preocupaciones comunes, "desterrando los ecos y los monólogos".
Ese es el compromiso intelectual que ha caracterizado a La Gaceta... en su historia de más de medio siglo y que la ha convertido en una plataforma de conversación múltiple, en el centro de la tempestad que no deja sitio para los ociosos y mantiene un diálogo en los códigos contemporáneos, por lo que prefiere definirla "como una provocación para pensar", concluyó.
Como colofón al homenaje se entregaron los premios de poesía de la revista, correspondientes a la XXII convocatoria del concurso en 2017. El presidente del jurado, Enrique Sainz, dio lectura al acta y reconoció que, entre los 67 cuadernos recibidos, se destacó la calidad y relevancia en buena cantidad de ellos, lo que demuestra que la poesía cubana ostenta muy buena salud.
La decisión del jurado fue entregar el Premio de Poesía La Gaceta de Cuba 2017 al cuaderno "Manigua", de Eduard Encina Ramírez, por "su singular fuerza interior y la limpieza de su estilo"; mientras que el Premio de Poesía Ilse Erythropel fue entregado a "La suciedad del espectáculo", de José Luis Serrano, por " …la estatura alcanzada en la integración de cada poema, de magnífica factura y adentrado en preocupaciones de evidente complejidad". El Premio Beca de Creación Prometeo le fue entregado a "Celda", de Alaín Santana López, por " …la riqueza de sus inquietudes y propuestas y la sostenida calidad de sus versos".
Además, a partir de "la individualidad poética que revelan, la convincente expresión lírica de sus textos y la autenticidad en el manejo del léxico y de la sintaxis", decidieron otorgar mención a los cuadernos "Los límites temporales", de Yansy Sánchez Fernández; "Qué es la distancia", de Laura Domingo Agüero y "Sonata a Filí-Melé", de Raydel Araoz.

viernes, 21 de abril de 2017

Retired military leaders urge Trump to engage with Cuba

BY ELLEN MITCHELL - 04/20/17 02:06 PM EDT
More than a dozen retired military officers are urging the Trump administration to keep normalizing relations with Cuba to strengthen U.S. national security interests.
In a letter sent Thursday to White House national security adviser Lt. Gen. H.R. McMaster, 16 retired military officers ask the administration to continue to expand U.S.-Cuba relations made under former President Barack Obama in travel, terrorism, border control, environmental protections and trade.
"We acknowledge the current regime must do more to open its political system and dialogue with the Cuban people. But, if we fail to engage economically and politically, it is certain that China, Russia, and other entities whose interests are contrary to the United States' will rush into the vacuum," the retired officers write in the letter, organized by the American Security Project. "We have an opportunity now to shape and fill a strategic void."
Earlier this month several of the retired officers traveled to Cuba to meet with government officials over four days. On a call with reporters prior to the letter's release, the officers said Cuban officials expressed security concerns and fears "that perhaps the progress that's been made in regards to diplomatic relations and easing of travel restrictions will revert to the way it was prior to 2014."
One of the letter's signatories, retired Marine Corps Brig. Gen. Stephen Cheney, said there is a frustration within the Cuban government over routine meetings with the U.S. State Department and Department of Homeland Security that have been cancelled since Trump's inauguration.
"It's not out of a change of policy, it's that the people aren't there in the administration and they haven't formulated where they're going to go in regards to a policy with Cuba," Cheney told reporters of the canceled meetings.
"That's why we're stepping in and stepping in now, to say 'OK, while you're formulating this policy to the new administration, that you need to take all these factors into consideration. Don't just look at it as something Obama did it and because Obama did it you hate it. Let's fill out the national security aspects of this and you can count it as a huge success if President Trump opens up trade ... to the advantage of U.S. business.'"
Retired Army Brig. Gen. David McGinnis, who also signed the letter, said there is a need to make sure Cuba does not reach out to U.S. adversaries, including China or Iran, out of economic or defense concerns.
"If they get desperate, the people that they're going to reach out to are people we would rather they not have relationships with. And that's a real national security issue at this point," McGinnis said.
The officers said they will take the letter to Capitol Hill next week.

jueves, 20 de abril de 2017

Periodismo cubano: edición contra cierre

Decir que el periodismo cubano debe transformarse es un lugar común en la Isla. Tan común ya como referirse a los baches en las calles, la mala calidad del pan, las angustias del transporte o la insoportable incongruencia entre el salario estatal real y el costo de la vida.
Sin embargo, no huelgan los comentarios y análisis al respecto, porque si de algo se trata en la hora actual del país, es de sumar. Como para la muralla que quería el poeta, "todas las manos", todas las voces, todo el pensamiento.
¿Cómo se fue gestando, a lo largo de décadas, este ineficiente y, por momentos anti-periodístico, modelo de prensa? ¿Qué vínculos ha mantenido con el sistema político del país y cuáles debería sostener? ¿Qué aportaría al funcionamiento del periodismo nacional la concepción y aprobación de una Ley de Prensa/ Medios/ Derecho ciudadano a la información? ¿Cómo deberían de interpretar y reflejar los órganos informativos los retos que ahora mismo (y en el futuro inmediato) se abren ante nuestra sociedad?
Estas y otras preguntas similares o derivadas marcan con fuerza los debates en torno al llevado y traído tema. Buscar respuestas, en clave reflexiva, de quienes han formado parte y/o investigado el modelo actuante de prensa nacional, resulta un ejercicio de creciente interés.
Pero antes valdría la pena establecer ciertas ideas o premisas sobre el terreno movedizo en el que andamos[1]:
1. El evidente "divorcio" entre realidad y prensa, mediado por el control férreo de la información o, incluso, la más dañina desinformación. Al punto de que, como apuntara el periodista y Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Raúl Garcés Corra, "hemos suplido, frecuentemente, el juicio razonado por la propaganda, la interpretación por las cifras, la noticia por los eventos, el argumento por el adjetivo, la riqueza de los procesos por la síntesis caricaturesca de sus resultados" (2013:10).
2. La paulatina génesis de una uniformidad (unanimidad) en el discurso periodístico marcada por la intervención reguladora del Partido Comunista de Cuba (PCC), entidad que —a juicio del periodista y catedrático cubano Julio García Luis—, "desde 1965, aunque no se declarara formalmente ni fuera tal vez su propósito, sustrajo atribuciones propias de la prensa y sus direcciones" (2014:150).
3. La lamentable presencia de "síndromes" como el secretismo, el misterio, la autocensura, la noción de "plaza sitiada"… reconocidos y atacados públicamente por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) o el propio PCC, pero que lejos de disminuir han seguido gozando de muy buena salud.
4. El contrasentido de que el PCC se autoproclame "máxima expresión de la conciencia crítica de la sociedad" (En Del Valle y Bacallao, 2006:288) y, al mismo tiempo, enarbole su responsabilidad de "trazar, dirigir y controlar la política informativa en los medios de comunicación" (En Legañoa, 2007:303).
5. La funesta influencia en la Isla del modelo soviético, que llegó, en el contexto estalinista, a considerar a la prensa, "un apéndice de la burocracia del Partido, sujeta a un sistema vertical de dirección política e ideológica, en la que esta cumple ante todo un papel de agitación y reiteración, dentro de un marco de atribu­ciones muy cerrado" (García Luis, 2014: 65-66).
6. La certeza de que el ineficiente funcionamiento de los medios de comunicación no es una partícula aislada, sino que forma parte de procesos y carencias mayores en la vida del país. Lo cual remite a conceptos clave como: democracia, participación, ciudadanía… que deben revisitarse con urgencia. La periodista y profesora cubana Rosa Miriam Elizalde, actual vicepresidenta de la UPEC, lo apuntaba así en su tesis doctoral: la recuperación de las funciones de los medios depende "de la mayor participación de la sociedad en la toma de decisiones, y no al contrario; y esto se decide en el Sistema Político, no en el Sistema de Comunicación" (2013: 87).
7. El vacío tremendo en cuanto a regulaciones jurídicas para el trabajo de la prensa. "El Sistema de Comunicación cubano ha funcionado desde el "no law", es decir, desde la ausencia de legislación positiva. La última ley de prensa vigente en Cuba había sido instituida por el gobierno colonial español, que fue derogada pocos años después de la intervención norteamericana en la Isla a principios del Siglo XX (Marrero, 2003). (…) Desde entonces hasta hoy, los marcos legales referidos al trabajo de la prensa y la comunicación se contrajeron fundamentalmente a un enunciado constitucional y a algunas tipicidades aplicables a esta en la legislación penal" (Elizalde, 2013: 103-104).
8. La emergencia pujante de nuevas voces mediáticas —alternativas, independientes, contracorriente—, sobre todo respaldadas por la embrionaria, pero ya notable e irreversible penetración en el país de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, especialmente, Internet. De tal suerte que "la amplísima e incontrolable capilaridad de los canales de comunicación", y el quiebre, aunque sea mínimo, del "control monopólico de la información" ha de tenerse en cuenta en toda su magnitud (Batista, 2013).
El maestro García Luis, tal vez el mayor teórico sobre temas periodísticos que ha dado Cuba, se preguntaba en 2011: "¿Es viable una alternativa revolucionaria y socialista al modelo de prensa liberal, que no encaje a su vez en un patrón ideológico decimonónico o en uno de tipo soviético o de prensa de Estado? (2014: 18)". Y se respondía que sí, que sí debía ser viable "si es que el socialismo va a brindarnos una sociedad realmente superior" (2014: 22-23). No obstante, el ex-presidente de la UPEC no desconocía el abrumador "efecto acumulativo de más de 40 años sobre la política, la cultura y la sicología social de un modelo de prensa que mira menos hacia la opinión pública que hacia otros lados" (2014: 20).
Desafiando fraternamente a sus colegas a que no esperasen más cambios en el periodismo insular que cayeran desde arriba, el académico señalaba unos meses antes de morir: "nadie va a llegar un día a decirnos: hasta ayer, llegaron hasta aquí; a partir de hoy, van a llegar hasta acá. Eso no existe y nunca existirá. Nadie hablará por nosotros. Nadie hará lo que nos toca hacer a nosotros. Tendremos lo que nos ganemos, lograremos lo que nos merezcamos, dispondremos del espacio que sepamos ocupar. En el mundo del poder no se regala nada y nada viene por añadidura. Ideas, prácticas y hechos son los únicos que pueden movernos hacia delante" (García Luis, 2011: web). Sin embargo, experiencias como la detención de un grupo de periodistas cubanos, en octubre de 2016, "mientras cubrían los desastres provocados por el huracán Matthew en Baracoa, Guantánamo", —hecho que desató "reacciones de todo tipo en redes sociales y blogs dentro y fuera de Cuba, fundamentalmente entre el gremio de la Comunicación" (Redacción OnCuba, 2016: web)—, recuerdan, con el peso abrumador de la realidad, que apostar y defender una forma/sistema/modelo diferente de hacer periodismo, no es tarea fácil en el contexto isleño.
Aunque para algunos intelectuales y especialistas, el momento para dar un giro al tipo de prensa en la nación caribeña pasó de largo irremediablemente, otros, como el investigador Darío Machado Rodríguez, piensan que "la sociedad cubana mantiene la oportunidad de desarrollar un modelo de comunicación social amplio, flexible, participativo y socialmente responsable en el que quepan formas no estatales de gestión de los medios de comunicación, junto a los medios gestionados estatalmente, pero unos y otros dentro de la ley" (2016: web).
De ahí que, en su sistemática aproximación a este controversial y urgente asunto, Cuba Posible continúe dialogando con quienes, desde las filas de los medios de comunicación o de la academia, piensan, crean y recrean, el ejercicio periodístico en la Antilla Mayor.
Esta vez, responden la Dra.C. Miriam Rodríguez Betancourt, Profesora Titular y Consultante de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo José Martí; el Lic. Yuris Nórido Ruiz Cabrera, cronista, fotógrafo, director informativo del Noticiero Cultural de la Televisión Cubana y colaborador de múltiples espacios oficiales y alternativos de prensa, y la MSc. Elaine Díaz Rodríguez, periodista, profesora, activista social y Directora del medio independiente Periodismo de Barrio.
Escuchándolos, este redactor ratifica su visión de que el periodismo cubano, a estas horas, tiene su edición contra cierre.
Vínculos:
Referencias bibliográficas
1. BATISTA, Julio (2013), Por una prensa al derecho, Tesis de Licenciatura en Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, La Habana.
2. ELIZALDE, Rosa Miriam (2013), El consenso de lo posible. Principios para una política de comunicación social cubana socialmente consistente y tecnológicamente sustentable en los escenarios perspectivos de regulaciones externas e internas, Tesis de Doctorado, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, La Habana.
3. GARCÉS CORRA, Raúl (2013), "Siete tesis sobre la prensa cubana", en Enfoque, La Habana, Unión de Periodistas de Cuba, Edición extraordinaria, agosto.
4. GARCÍA LUIS, Julio (2014), Revolución, Socialismo, Periodismo. La prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI, La Habana, Editorial Pablo de la Torriente, 2da edición.
5. GARCÍA LUIS, Julio (2011), "El discurso de los periodistas en Cuba hoy", [en línea] Cubadebate, 23 de enero de 2012, Dirección URL: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/01/23/julio-garcia-luis-el-discurso-de-los-periodistas-en-cuba-hoy/, (consulta: 22 de marzo de 2012).
6. MACHADO RODRÍGUEZ, Darío (2016), "Democracia, medios de comunicación y realidades", [en línea] Cubadebate, 18 de agosto de 2016, Dirección URL: http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/08/18/democracia-medios-de-comunicacion-y-realidades/#.V7xqi26efCM, (consulta: 5 de septiembre de 2016).
7. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC) (1979), "Sobre el fortalecimiento del ejercicio de la crítica en los medios de difusión masiva. Resolución aprobada en el IX pleno del Comité Central del Partido", en Amaury E. DEL VALLE, y Lázaro BACALLAO PINO (2006), (compiladores), La palabra audaz. Selección de lecturas de periodismo de investigación en Cuba, La Habana, Editorial Pablo de la Torriente.
8. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC) (2007), "Orientaciones del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa de los medios de comunicación masiva del país", en Jorge LEGAÑOA ALONSO (2007), Por las venas de la política editorial de Juventud Rebelde, Tesis de Licenciatura en Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, La Habana.
9. REDACCIÓN ONCUBA, (2016) "Periodismo en Cuba: el contexto y la (des)regulación", [en línea] OnCuba, 14 de octubre de 2016, Dirección URL: http://oncubamagazine.com/ecos/periodismo-en-cuba-el-contexto-y-la-desregulacion/, (consulta: 20 de Octubre
Nota
[1] Una reflexión más extensa del autor sobre estas premisas y otras de las ideas condensadas en este texto puede verse en su ensayo: «Periodismo cubano: ¿un callejón sin salida?». Revista ESTUDIOS LATINOAMERICANOS, NUEVA ÉPOCA, NÚM. 39, ENERO-JUNIO, 2017, PP. 51-75.

lunes, 27 de marzo de 2017

Fwd: “El modelo de prensa en Cuba tendrá que ser cambiado por uno en el que exista espacio tanto para la prensa oficial, como para la que no lo es” – Joaquín Borges-Triana

"El modelo de prensa en Cuba tendrá que ser cambiado por uno en el que exista espacio tanto para la prensa oficial, como para la que no lo es" – Joaquín Borges-Triana

Cuba Posible, en su esfuerzo por dar continuidad a las reflexiones sobre la prensa y la esfera pública en nuestro país, ha entrevistado al reconocido periodista Joaquín Borges-Triana, quien es una voz imprescindible del periodismo cultural cubano, donde destaca, de manera especial, su participación en la importante publicación El Caimán Barbudo. Llegue a Joaquín la felicitación del colectivo de Cuba Posible por recibimiento del Premio de Periodismo Cultural "José Antonio Fernández de Castro".

 1. ¿Qué te motiva a escribir sobre Cuba? ¿Desde qué espacio lo haces generalmente (blog, publicación digital)?

Estudié periodismo y me preparé para escribir desde algún medio de prensa. Dado que siempre he vivido en este país, por lógica natural hablo de lo que conozco y eso es  mi realidad como cubano. Ya luego hay otras motivaciones, como el amor que experimento por la cultura cubana en un sentido amplio y, de manera mucho más específica, por la música hecha desde este lugar del mundo, sobre todo la realizada por mis contemporáneos. En mi trayectoria profesional me he desempeñado en la prensa plana, revistas y periódicos; luego, con el surgimiento de las publicaciones digitales, también en ellas. Igualmente he trabajado en la radio, pero en esencia soy un hombre de la prensa escrita, ahora sin establecer distingos entre el soporte que recibe mis textos.

2. ¿Qué crees de la emergencia de toda una nueva zona de blogs y espacios periodísticos digitales que, tanto en Cuba como desde afuera, abordan problemas de la realidad nacional desde una perspectiva investigativa y crítica?

Yo creo que es algo natural, el lógico resultado del desarrollo que han tenido las TICs también entre nosotros. Además, lo analizo como parte de una riquísima tradición que ha habido en este país en cuanto a la formación de medios de prensa, sobre todo revistas, a partir de las afinidades ideoestéticas entre determinados grupos de amigos. Es algo que viene ocurriendo en Cuba y con los cubanos radicados fuera del país desde el siglo XIX. Incluso, si vas a la segunda mitad del decenio de los 80 de la pasada centuria, como expresión de ese parteaguas que representó la irrupción en el país de la generación nacida en Cuba en los 60, comenzaron a crearse en áreas como la literatura y la música disímiles fanzines, fenómeno que tuvo aún mayor auge en los 90 y que se extendió a otras parcelas de la esfera pública.

Es cierto que los fanzines eran de reducida tirada y, consecuentemente, de escasa circulación (en ocasiones, las impresiones se hacían "por la izquierda" en determinados talleres poligráficos), a lo que agregaría el que hasta el presente ese movimiento ha sido muy poco estudiado, pero en mi opinión ahí está el germen de lo que hoy está ocurriendo con el imparable surgimiento de blogs y espacios periodísticos digitales. En el florecimiento de estos medios coinciden dos factores: por un lado el auge de Internet, con las enormes posibilidades que ofrecen plataformas tan fáciles de manejar (como wordpress), y por otra parte, el arribo al sector de una nueva y muy bien formada generación, los llamados milenials, que para mí son los únicos que objetivamente están en condiciones de llevar a cabo las transformaciones que requiere tanto el periodismo hecho en Cuba, como el que se realiza en la diáspora.

3. ¿Qué crees del modelo de periodismo cubano tradicional? ¿Cuáles han sido sus logros y cuáles sus fallas?

De inicio habría que aclarar que el modelo de periodismo que funciona en nuestro país no es cubano, sino que fue importado de la Unión Soviética. Eso es algo sin discusión y demostrado por estudiosos del tema como el desaparecido Julio García Luis. Ese modelo no funcionó en la otrora comunidad de Europa del Este y, obviamente, ha tenido grandes limitaciones al aplicarse A Cuba, sobre todo en la medida que ha transcurrido el tiempo. Como logros yo mencionaría la voluntad de servir al pueblo y que ha caracterizado al periodismo en Cuba durante estos años; también aludiría al  esfuerzo por ofrecer la mayor información posible acerca del acontecer internacional; en áreas como la cultura, el deporte, la ciencia, en sentido general (más allá de etapas con mayor o menor amplitud de miras) los cubanos han podido estar al tanto de lo que sucede en cualquier rincón del mundo. Esos son logros incuestionables.

En cuanto a las fallas, yo diría que la prensa en el país no ha desarrollado modelos de autogestión y si lo ha hecho, no ha podido implementarlos; no se ha conseguido una verdadera eficacia informativa; asimismo hay falta de mayores espacios de reflexión y debate sobre temas de la agenda pública. Empero, la principal falla, en mi opinión, es que, en virtud del modelo imperante, los intereses periodísticos tienen que subordinarse a los intereses partidistas y de ahí que entre nosotros no acabe de quedar claro qué es el periodismo y para qué lo queremos.

4. Por un tiempo ya, y sobre todo en los últimos meses, se han publicado y reproducido ataques (e incluso amenazas) contra blogs, espacios informativos e individuos que no son parte de la plataforma periodística/ bloguera estatal. Algunas de estas entidades han sido acusadas de "ilegítimas" por informar una visión "contrarrevolucionaria", cuando se han planteado formas de revitalizar el propio concepto de revolución; se les ha tildado de mercenarias, cuando lo que han procurado es tener una plataforma básica que les permita existir. ¿Cuál es tu opinión sobre esto? ¿Cuán necesario es repensar el concepto de legitimidad en este contexto?

Primero, me parece importante dejar claro que entre los blogs, espacios informativos e individuos que no son parte de la plataforma periodística/ bloguera estatal hay de todo, como en la viña del señor. El tiempo de ser ingenuos pasó de moda y en esa variopinta comunidad hay quienes están ahí solo por ganar dinero, cosa que en lo personal yo no le critico a nadie, pues conozco de casos que me han comentado escriben para tal o más cual de estos nuevos medios porque con lo que ganan ahí pueden pagarse el alquiler en La Habana, cosa que no pueden hacer con el mísero sueldo que se da en los medios de prensa estatales. Eso por una parte.

Por otra, en cuanto a los ataques, no se puede obviar que entre nosotros hay un grupo (todavía grande e influyente) de personas que, incluso signadas hasta por buenas intenciones, tras el cierre de la rica etapa vivida en los años 60, en los que las polémicas de todo orden eran una forma de trasmitir y cuestionar las contradicciones entre la realidad y el ideal en el ámbito intelectual y en la esfera social, se han amoldado y educado en la idea  de específicos modelos de comportamiento, de "univocidad" y de intolerancia, al punto de convertirse en ejercitadores ambulantes de un criterio travestido, fuera de la imprescindible divergencia de opiniones. Esos extremistas o sectarios dogmáticos están prestos a sobrevalorar a cualquiera, convirtiéndole por un párrafo o por dos frases, en el enemigo. Ellos están "más allá" de la polémica. Ocurre que en Cuba la superestructura no se ha transformado tanto como se ha pretendido.

Ahora bien, para mí hay algo aún peor que lo anterior. Me refiero a que la intolerancia (problema que, como advirtiese Octavio Paz, no estaría tanto en el tipo de doctrina que se porta sino en la forma) entre cubanos que piensan distinto a la hora de discutir un problema, va más allá de las diferencias políticas e ideológicas, para formar parte de nuestra (in)cultura cotidiana. Pensar lo que otro nos dice y admitir que puede tener parte de o toda la razón, para nosotros es una proeza y así, hemos obviado una moraleja de Jorge Luis Borges: "Hay que saber elegir los enemigos, porque al final terminamos pareciéndonos a ellos". De ahí el hecho cierto de que entre nuestros compatriotas perduran las equívocas tendencias que confunden el debate y la discrepancia de corte intelectual, en el peor de los casos, con el linchamiento del enemigo o, en la menos desafortunada de las situaciones posibles, con el mero y llano intercambio de cortesías, por lo que promover y auspiciar la discusión con las múltiples voces e ideas de la esfera pública, no es solo un acto legítimo, sino también indispensable para progresar en la aspiración de alcanzar alguna vez un diálogo carente de dogmas y juicios totalizadores, en el que predomine un consenso signado por una buena dosis de serenidad y respeto.

5. El restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos no ha implicado un abandono de proyecciones de asedio a la soberanía cubana, específicamente, de la mentalidad de "cambio de régimen" promovida por Estados Unidos. La Administración Trump, a todas luces, no va a marcar un cambio de paradigma en este sentido.  ¿Cómo lograr potenciar un periodismo y una blogosfera participativos, críticos y renovados, pero a la vez, responsables, dentro del contexto del ya tradicional acoso que vive Cuba en su relación a su vecino del Norte?

Es difícil, muy difícil, pero hay que hacerlo, a pesar de cualquier tipo de Administración que prevalezca en Estados Unidos. El modelo de prensa en Cuba, tarde o temprano, tendrá que ser cambiado por uno en el que exista espacio tanto para la prensa oficial como para la que no lo es y donde, como expresé anteriormente, los intereses periodísticos no estén subordinados a los intereses partidistas.