martes, 21 de mayo de 2013

Perder el miedo

El significado exacto de la palabra fobia es miedo. Cuando se habla de homofobia y de transfobia no se trata de tener miedo a homosexuales y personas trans: se refiere al miedo que la sociedad tiene de que homosexuales y trans interpelen al poder patriarcal que por milenios se nos ha impuesto.

Por eso, uno de los principales argumentos de la homofobia y la transfobia es que, bajo ningún concepto, se considere a esa gente como «normal», que conlleva al desprecio y repudio a estas personas.

La gente le tiene miedo a lo que no conoce, más aún cuando se trata de personas homosexuales y trans, con toda la carga estereotipada y peyorativa que se les ha adjudicado. El miedo, en ese caso, es contagioso y conduce a la ignorancia, al espanto, al rechazo ante cualquier ambiente que se les parezca – ¿miedo al contagio? léase: ¿a que le guste?–.

Por eso, luchar contra la homofobia y la transfobia implica también perder el miedo.

En esa labor, el papel de los medios es fundamental, para mostrarle a la gente eso que – desde la distancia – imagina terrible, desagradable, putrefacto… pero no conoce.

Lamentablemente, después de 5 años organizando Jornadas contra la Homofobia en Cuba, los medios nacionales han hecho muy poco en ese sentido. Y no hace falta decir por qué. No obstante, este año se han descorrido – ¡por fin! – las cortinas del silencio. En los noticieros cubanos se pudieron ver algunas de las actividades de la Jornada, con más información, incluyendo la conga multicolor por la más céntrica calle del Vedado, que ya viene organizándose desde hace 5 años en fecha cercana al 17 de mayo.

Y llama mucho la atención, porque contrasta con el absoluto silencio de los medios cubanos hace apenas un par de semanas, cuando la aprobación del matrimonio igualitario en Brasil, el hermano sudamericano – aunque, paradójicamente, el pueblo cubano lo pudo conocer por TeleSur. O el picotillo de programa que hicieron hace sólo un mes, cuando transmitieron mutilado el “Actor’s Studio” dedicado al elenco de la simpática serie norteamericana “Familia Moderna” (Modern Family), de forma tal que los personajes gays no hablaron en toda la noche.

Sin embargo, la verdadera novedad televisiva que nos trajo la 6ta Jornada contra la Homofobia fue la presentación, durante la noche del domingo 19 de mayo por el Canal Educativo de la Televisión Cubana, de un resumen de la Gala Cubana contra la Homofobia, ocurrida una semana antes en el más grande de nuestros teatros: el Karl Marx – donde se viene realizando ya por tercer año consecutivo. Nuestro pueblo pudo ver, desde Pinar del Río hasta Guantánamo y en horario estelar, unos 90 minutos de las más de dos horas que duró el espectáculo.

Y pudieron ver a varios de los artistas que se han sumado a esta campaña… aunque hay muchos más que Laritza Bacallao, La Colmenita y los Van Van, pero estos nombres suenan muy alto en la popularidad de la Cuba de hoy.

Pudieron ver a Imperio – la transformista de mayor impacto en el país, que nos tiene acostumbrados a ver siempre algo nuevo –, quien abandonó el doblaje para cantar con su propia voz de trueno, peluca en mano, repitiendo enfáticamente: “¡Soy así!”… y ya nada podrá cambiarlo.

Pudieron ver al trío de «kazakis» que, con sus esculturales cuerpos de Adonis y ropa mínima, bailaron magistralmente la famosa coreografía de Beyoncé sobre finas puyas de mujer.

Pudieron disfrutar la actuación de Chavely, transexual de particular belleza que continúa en las tablas – quienes la conocemos sabemos que lleva esa obsesión en todos los sentidos –, presentando el legendario “Vogue” de Madonna a ritmo de glamour y pasarela.

Pudieron ver también a Sahira, a Margot, a Estrellita, que ya son leyendas del tacón y la lentejuela del transformismo en Cuba…

Y vieron a René González – uno de nuestros 5 héroes antiterroristas – dar brevemente uno de los discursos más políticos que se han escuchado contra la homofobia en el país, haciendo un trascendental vínculo entre la lucha por la libertad de sus cuatro hermanos en cárceles de Estados Unidos y la batalla por la libertad contra todo tipo de discriminación: a favor de aquellas personas que “han sufrido injustamente, por culpa de otros”.

Lo más importante es que pudieron ver – a pesar de las deficiencias del espectáculo – que no hay que horrorizarse con todo eso; que también homosexuales y trans somos patria y Revolución; que incluso se logra hacer buen arte en propuestas de transformismo y hasta se puede disfrutar de aquello que no conocían.

Algunos preferirán ver en el espectáculo una propuesta de mal gusto, resaltando aquellos pasajes de violencia que sobreviven y poco favor le hace a la Gala. Otros, protectores de fe religiosa, se alarmarán ante las sacudidas en las columnas del templo y criticarán semejante «terapia de choque» contra la moral y las buenas costumbres.

No faltarán tampoco los más recalcitrantes, que tratarán de inundar de quejas al ICRT, al gobierno y al Partido, horrorizados con tanta inmoralidad en la pantalla de sus casas, un domingo por la noche… ¡cuando los niños aún están despiertos! (como mismo llamaron hace cinco años, cuando la televisión cubana transmitió – a altas horas de la noche y sin censuras – la conmovedora historia de los vaqueros que se amaban en “Brokeback Mountain”).

Pero está muy bien que hayan transmitido la Gala Cubana contra la Homofobia por la televisión nacional, en la tranquilidad de la noche del domingo. Porque está bueno ya de tanta mojigatería, en un país que desde hace décadas se propuso como objetivo político principal acabar con la injusticia de las hegemonías.

10 comentarios:

  1. Gracias Kmi, muy bueno, hacia falta que te lo publicaran en La Jiribilla por ejemplo... Besotes desde el mas alla

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    1. Hola, Sandra! gracias a ti y espero todo te vaya bien en el más allá! Parece que hay cosas que siguen destinadas al silencio... la unidad, compañera! Besotes desde el más acá.

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  2. En contra de la homofobia, si! pero de lo chabacano y vulgar tambien! y eso es lo que pienso de lo poco que vi de la Gala, pues no aporta nada.

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    1. Decía antes que no me iba a referir a las deficiencias del espectáculo, en relación a su valor artístico; creo que eso merece un post aparte, que no estoy en condiciones de hacer. Me refiero a la importancia de perderle el miedo a estas cosas, de aprender a apreciar en la diversidad la naturalidad de la vida.

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  3. A mi juicio lo importante es respetar de diferencia, y hacerlo desde ambas partes. Tan irrespetuoso es referirse a un homosexual como a un ser inferior, signado por un defecto, como que un homosexual haga alardes públicos o peor aún, se disfrace del sexo al que él no pertenece para hacer un arte realmente vulgar y de poco valor.

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  4. A ver, antes de comentar, quiero dejar claro una cosa. Yo soy bastante elitista en mis gustos literarios y musicales. Acepto que para gustos, colores, pero sí creo que hay buen y mal gusto y que hay obras buenas y "obras" malas.

    Dicho esto, ¿qué tiene de malo que los homosexuales y travestis (que no siempre son homosexuales) se expresen libremente y que esta expresión le parezca a otros chea y de mal gusto? Si no le gusta, no mire. Así de fácil.

    No es necesario que piense que es arte. No es necesario que se cohiba de expresar su opinión de que encuentra el espectáculo kitsch, pero no les prohíba expresarse. Ser cheo no es delito. Censurar y reprimir a otras personas porque no pensamos como ellos sí debería serlo.

    ¿Y es realmente peor lo que puedan haber hecho esos homosexuales en ese espectáculo que la música de Justin Bieber o Britney Spears? ¿O que las vulgaridades de los reaguetoneros patrios, para no salir de casa (y a los que tampoco pienso que se deba censurar, a pesar de que los detesto). No estoy tan seguro.

    ¿Y qué es hacer alardes de ser homosexual en público? ¿Ir de la mano como cualquier otra pareja? ¿Besarse en público como cualquier otra pareja? Una pareja homosexual es idéntica en todo a una heterosexual, su relación no es menos respetable. Francamente, la gente en Cuba tiene que aprender a convivir con eso. Igual que qué más da como se vista la gente. ¿Por qué sienten que eso les perjudica u ofende? ¿Que hay tipos que lucen grotescos (o eso me parece en algunos casos)? Es verdad, pero no hay leyes contra ser feo o ser picú'o.

    No estamos obligados a aplaudir cuando nos cruzamos con un homosexual o un travesti. Pero entre eso y recriminarles y pedir o esperar que se les reprima por su condición hay una distancia enorme donde reside, creo, la tolerancia. Que es único que se pide. Dejar que cada quien viva y se vista como le dé la gana en tanto no sea ilegal. Pero nadie puede aspirar a que se legisle en función de sus principios morales.

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    1. Muy buena esta respuesta, que resume lo que pienso sobre las opiniones anteriores. ¿Hasta donde y quién pone los límites para el respeto? Sobre eso escribí algo hace ya un tiempo en este mismo blog: http://k1000g.blogspot.com/2010/01/limites-para-el-respeto.html

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  5. Si alguien quiere o no quiere a homosexuales, no importa. Es un hecho, un hecho historico tambien. Uno tal vez no puedo querer, pero puede respectar. Entonces mismos derechos para todos.Algo que tenga que discutirse profundamente en el partido tambien. Un hetero no hace automaticamente un "buen" companero y un homosexual tampoco un " malo". Entonces companeros, adelante, donde hay el problema?

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    1. Excelente reflexión, Friedrich! Te apoyo con las manos y los pies! :-)

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  6. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA


    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente.


    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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