lunes, 26 de diciembre de 2011

La Conferencia y el machismo

Haciendo una mirada crítica al documento de la Conferencia del Partido, a ser discutido el próximo 28 de enero y presentado a debate en los núcleos políticos de base del país, una de las cosas que más me llamó la atención fue su lenguaje machista, es decir, la ausencia de lenguaje de género en toda su extensión. Así lo expresé en el momento y lugar oportunos… y así debe estar en alguna de las actas.
En todo el documento se pueden encontrar reiteradas e insistentes menciones a “los militantes”, “los jóvenes”, “los niños”, “los compañeros”… ¿es que no existen las militantes, las jóvenes, las niñas, las compañeras? Algo que, lamentablemente –y estoy seguro que no estaba en la intención de sus autores– invisibiliza a las féminas y su incansable lucha, incluso desde antes del triunfo de la Revolución, a ocupar el espacio merecido a todos los niveles  en el país.
Esto del lenguaje de género, para muchos, puede parecer algo superficial… sin contar que algunas personas lo ven como “una payasada”. Y, claro, no me refiero al extremo de hablar de “las perras y los perros”…  o al absurdo de decir “las pulgas y los pulgos”. Pero tenemos que obligarnos a observar con cuidado el lenguaje que utilizamos, mucho más en un documento de tanta significación política y que, precisamente, trata de proyectar la continuidad de un proceso emancipatorio –en todos los sentidos– como la Revolución cubana.
El lenguaje es la mejor vía que tenemos para expresar nuestras ideas, convicciones, aspiraciones… y también expresa nuestras limitaciones, temores y prejuicios. Si no cuidamos las formas de expresarnos, terminamos priorizando –muchas veces inconscientemente– las segundas sobre las primeras. Y mostraremos una lamentable falta de educación en género, que implica discriminación y violencia contra las mujeres, por silencio (u omisión).
Mucha gente cree que se “libra” de este “compromiso” comenzando sus intervenciones con el manido “Compañeras y compañeros: (…)” –muchas veces repetido de forma automática y sin darse cuenta que están usando un leguaje de género– pero en el resto del discurso se olvidan de ese “detalle”.
No creo que sea nada complicado y, cuando se hace conscientemente, se convierte en hábito. De lo que se trata es de observar la manera en que hablamos cuando nos referimos a las personas y, sin entrar en complicadas elaboraciones, encontrar aquellas expresiones que sean incluyentes y no dejen fuera, injustamente, a grupos humanos.
El lenguaje puede y debe ser un punto de partida en el reconocimiento y ejercicio de la igualdad entre los géneros y un vehículo útil para educar en materia de género para todas y todos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Feliz año nuevo! Adiós viejo año.

Acercarse al año nuevo genera, en la mayoría de las personas, mucha expectativa: nuevos sueños, nuevas promesas, nuevas posibilidades… y por eso brindamos, preferiblemente con champán (o cidra, que viene siendo su sustituto habitual, porque la champaña está perdida o demasiado cara), comiendo congrí, puerco asado y yuca con mojo. Ah! Y turrón… que aunque le han subido el precio, es de buen gusto y sabe muy rico.
Pero entre tanta alegría nos olvidamos (consciente o inconscientemente) que también termina un año viejo, que pudo haber traído alegrías, pero también tristezas, retos no alcanzados, frustraciones por promesas incumplidas, malestares rutinarios o nuevos (porque el tiempo pasa y se hace sentir)… por eso mejor no recordarlo mucho, no vale la pena detenerse en eso.
Sin embargo, este año que termina a mí me trajo sorpresas impresionantes, que no puedo ignorar. Nunca imaginé el cambio que me iba a dar el 2011 en mi vida… así, de repente, casi sin pensarlo y sin mucho tiempo para reflexionar.
Por eso esta época del año me gusta. A pesar de los sinsabores, uno se pone algo filosófico y, de alguna manera, sirve para hacer un balance de lo que has logrado y lo que falta por hacer. Cuando hay cambios tan dramáticos en la vida –por lo importante, no porque haya sido trágico, válgame Dios! (como dicen)–, más vale enfrentar con optimismo los nuevos retos… y que sea bienvenido el 2012!
Feliz navidad y próspero año nuevo!

lunes, 15 de agosto de 2011

La prensa, la política y “la primera boda gay”

Gran revuelo ha causado en la prensa internacional, alrededor del 13 de agosto, la boda entre Wendy e Ignacio, supuestamente “la primera boda gay” en Cuba, en la que ella es una transexual operada con cambio de identidad –o sea, legalmente mujer– y él es declaradamente gay.
Mucho se ha dicho –y demostrado– del papel de los medios en crear una imagen alrededor de un hecho… y mucha mentira se ha tejido también alrededor de esta historia. Porque, a mi entender, ni esto ha sido una “boda gay” –realizada en el más estrepitoso estilo de revistas del corazón, entre un hombre y una mujer–, ni es la primera transexual que se casa en Cuba.
El calificativo de “primera boda gay” es muy relativo porque, en todo caso, sería muy simbólica. Desafortunadamente, el matrimonio entre personas del mismo sexo todavía no es legal en Cuba y muchas personas lo habrán hecho así en la privacidad de su casa, con mayor o menor revuelo. Recuerdo que en 2007 fue muy conocida la ceremonia simbólica de Elizabeth y Mónica, en las instalaciones del CENESEX y con el auspicio del grupo de mujeres lesbianas y bisexuales “Oremi”.
Por otra parte, la primera transexual que fue operada en Cuba en 1988 (Mavi Susset) ya se ha casado en dos ocasiones anteriores, sin que la prensa haya prestado atención y en medio de la discreción que ha tenido su vida –hasta que hace un par de años Marilyn Solaya realizara el documental “En el cuerpo equivocado”.
Pero la cacareada boda no hubiera tenido tanto revuelo internacional si Ignacio no se autoproclamara “disidente” del gobierno revolucionario. De ahí que los invitados de lujo a esta boda, declarado por ellos mismos, han sido Yoani Sánchez y su esposo, las Damas de Blanco y los funcionarios de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.
Sin olvidar que, dejando a un lado las ingenuidades, pesa mucho el anuncio de la propia administración estadounidense de haber aprobado 300 mil dólares este año para organizar un movimiento LGBT “independiente” en Cuba… ¿independiente de quién? Leyendo claramente: para desacreditar el trabajo institucional del CENESEX, liderado por Mariela Castro Espín.
Precisamente en esos días, más exactamente el 12 de agosto, se celebró en el CENESEX una fecha importante: el 10mo aniversario del Grupo TransCuba, que ha trabajado sistemáticamente y con gran valentía para desterrar prejuicios y estigmas contra las personas trans en el país. A la celebración asistieron artistas y personalidades de mucho prestigio… y también estaba la prensa internacional acreditada en Cuba. Sin embargo, llamó la atención la ausencia de cobertura, salvo alguna que otra aislada mención y a propósito de la publicitada boda.
Sin contar el ansia de protagonismo que sobresale en esta historia, el hecho de que una mujer transexual operada y con cambio de identidad se case en la más tradicional de las ceremonias nupciales lo que demuestra es que la Revolución cubana, y el CENESEX en particular, han hecho un sistemático y exitoso trabajo para el respeto y reconocimiento de los derechos de las personas LGBT. Y hacerlo el 13 de agosto, día del cumpleaños de Fidel, no puede ser más que un reconocimiento a ello.

domingo, 3 de julio de 2011

La bandera multicolor inundó el verano (fotos)

El sábado 2 de julio se dio inicio al Verano 2011 en la playa Mi Cayito, de Santa María del Mar, que en las últimas décadas ha devenido el sitio privilegiado para que la población LGBT de La Habana (y de otras provincias o países que nos visitan) disfruten del intenso sol y la playa, a unos minutos de la capital.

Fue un día intenso, con la gente del Proyecto HSH y activistas del CENESEX, y mucho público, en una verdadera comunidad LGBTH (e incluyo la H de los Heterosexuales, que también compartieron el espacio y la diversión). La música nos mantuvo "moviendo el esqueleto" todo el día, en medio de la distribución de materiales, condones y lubricantes, además del intercambio directo con todas aquellas personas que querían saber más de prevención de las ITS y el VIH/sida o de las redes sociales del CENESEX y cómo participar en ellas.

La bandera multicolor de la diversidad sexual -como dice el amigo Paquito- ondeó de un extremo al otro de Mi Cayito; símbolo de una comunidad que insiste en romper tabúes y prejuicios, para lograr el respeto pleno a la libertad de orientación sexual e identidad de género.

















sábado, 28 de mayo de 2011

La Jornada Cubana contra la Homofobia... en fotos

Se acaba mayo y, con él, también quedan atrás las actividades de la IV Jornada Cubana contra la Homofobia. Sin dudas la sentimos como un gran éxito, la mejor de todas las que hemos tenido... en muchos sentidos. Tengo pendiente escribir con calma sobre el tema pero, por el momento, dejo mi constancia gráfica más elocuente de lo que pasó en estos agitados días, en el esmero de visualizar el tema y hacer pensar a la gente en que "Humanidad es Diversidad".




Esta foto puede servir de portada. Todos cantamos: "¡yo vivo en el agua, como el camarón, y a nadie le importa cómo vivo yo!", contagiados con el ritmo de la conga de Los Hoyos, por el mismísimo centro de Santiago.

Esta es la conga en La Habana, el sábado 14 de mayo, también por la calle más céntrica (en 23 y Malecón, minutos antes de salir arrollando). Aunque no tuvimos a Los Hoyos, la comparsa de la FEU nos hizo mover los pies... y de qué manera!

Al llegar al Pabellón Cuba, en 23 y N, no podían faltar las palabras de Mariela.


El Pabellón Cuba a tope... y las banderas multicolores ocupando su lugar (que, a propósito, este año proliferaron a montones!).


Otra vista del Pabellón, un poco más tarde, entre la música, desfiles de moda, presentación de campañas de bien público...



Este fue uno de los tantos espacios que se crearon para analizar y debatir sobre el tema. Mariela dando su conferencia en la Casa Estudiantil Universitaria, de la Universidad de La Habana. Se repletó aquello!




La primera actividad de Santiago: el Panel sobre diversidad sexual en la Universidad de Oriente. A teatro lleno, estudiantes y profesores lo mismo hablaron de Froid y Foucault, que de los hombres bisexuales que buscan sexo en las noches del barrio "Sueño".


Esta es la conferencia de prensa de la Jornada en Santiago, en la recientemente restaurada capilla "San Basilio Magno"... bello el lugar!



Los santiagueros siempre sorprenden... alguien pensó que lo más impactante sería la conga. Pues para mí lo más impresionante fueron los debates públicos sobre diversidad sexual en plena calle, del pueblo con expertos, activistas... y hasta oficiales de la Policía. En pleno corazón de Santiago: la Plaza Dolores, el 17 de mayo, Día Mundial contra la Homofobia.



Y para allá también fueron las carpas informativas de las redes sociales, con activistas y expertos brindando información y alborotando la Plaza de Marte.


Y termino como mismo empecé: con la conga de Los Hoyos, arrollando por el centro de Santiago, con trompeta china y todo! inolvidable!


Tengo cientos de fotos más... se quedan fuera momentos importantes y emotivos (las presentaciones en la UNEAC, los debates en el Centro de Prevención de las ITS-VIH/sida y en la Fundación Ludwig, la espectacular Gala contra la Homofobia en el enorme teatro Karl Marx, el 3er aniversario del Cineclub "Diferente", el panel de la Jornada...) pero es imposible abarcarlo todo en un solo post.


Por lo pronto, estas fotos pretenden dar una imagen de cuánto se disfrutó de esta Jornada... y de cuánto se trabajó para darle al pueblo cubano (no sólo en La Habana y en Santiago) motivos suficientes para pensar más en serio sobre el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género.

sábado, 7 de mayo de 2011

Mis palabras en el panel “Diversidad Sexual sin Discriminación”

Jornada Cubana contra la Homofobia 2011
Cine La Rampa, sábado 7 de mayo de 2011

En esta oportunidad no puedo dejar de expresar la tremenda alegría que tengo al llegar a esta 4ta Jornada Cubana contra la Homofobia. Han sido ya cuatro años seguidos de un proyecto que empezó como una gran aventura, entre un grupo de soñadores, Mariela mediante, tras el Congreso de la UNEAC en 2008 y después de haber hecho la primera celebración del Día Mundial contra la Homofobia en 2007, en el cine 23 y 12.
Me alegra mucho ver que las Jornadas se han consolidado, van siendo cada vez más populares, cada vez se incorporan más organizaciones y personalidades y, de hecho, se han convertido en un punto de referencia no sólo para las demás provincias, sino también para varios países en el mundo.
Y no es chovinismo mío. El otro día, en la Conferencia de Prensa, Mariela se refería a esto y decía algo cierto: hemos conocido ya de varios países que han seguido nuestra experiencia y están realizando sus actividades principales del año, a favor de los derechos de las personas LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros), alrededor del 17 de mayo, enfocando el problema en la homofobia (inclúyase con esto la lesbofobia, la transfobia y la bifobia) como el problema contra el que debemos concentrar todos nuestros esfuerzos.
Tras estos cuatro años creo que podemos destacar logros importantes. Es mi apreciación, que comparto con mis más allegados, que la gente está empezando a ver la diversidad sexual de una forma más relajada (al menos en La Habana). En muchos lugares las personas hablan con mayor soltura sobre el tema y sólo aquellos extremistas (o “fundamentalistas” de cualquier religión o ideología) aún se mantienen renuentes a verlo de forma objetiva, revolucionaria.
Como parte de este proceso, y para satisfacción de reclamos anteriores en estas mismas Jornadas, vemos con placer que han empezado a surgir fiestas en lugares públicos y estatales (algunos más baratos que otros), con nombres muy sugerentes: el “Divino”, el “Dotado”, el “Olimpo”… se me ocurre pensar que tal vez habría que buscar la manera de ser menos sexistas y hacer referencia en sus nombres también a las “divinas” y “dotadas”, que no son pocas (o “divines” y “dotades”, para salirnos del binarismo de género).
Hemos conocido también que, durante el último año, especialistas y activistas del CENESEX han realizado capacitaciones a los jueces y con oficiales de la Policía, como una práctica que ya está empezado a dar buenos resultados y que continuará aplicándose. Alguien que participó en estos cursos me comentó, con sorpresa, que algunos policías ya empiezan a hablar con “enfoque de género” y de “diversidad sexual” con soltura, sobre todo entre los oficiales… hará falta seguir trabajando para que esa educación sexual les llegue también, con la misma fuerza, a todos sus integrantes.
Sin embargo, me parece que uno de los mejores logros que hemos tenido a nivel social está en que (me atrevería a decir) una gran parte de las personas han aprendido ya lo que es la homofobia; y saben, además, que no es buena, que no forma parte de los valores humanos positivos. O como dijo el amigo Paquito al periódico La Jornada hace unos días: “ya en Cuba no es políticamente correcto ser homófobo”.
En muchos lugares uno se sorprende escuchando a personas decir “Yo no soy homófobo” (como también muchas personas repiten, a veces sin pensarlo bien: “yo no soy racista”). Aclaro que esto no necesariamente significa que hayan superado sus prejuicios, pero sí expresa que han recibido el mensaje de que la discriminación por orientación sexual e identidad de género hace daño. Y mucho. Como le escuché decir hace pocos días a un alto funcionario político de nuestro país: “la homofobia es un problema de un profundo dramatismo humano”.
Esto me hace recordar que mi primer encuentro con la más cruel homofobia fue cuando apenas tenía unos 10 años. En la beca secundaria de uno de mis hermanos mayores, un conocido compañerito de aula (tocayo mío, por cierto) era el motivo de burla permanente por su evidente afeminamiento. Crecí escuchando con frecuencia las injustas historias sobre el rechazo que recibía en la escuela, el maltrato de los abusadores y, con mayor tristeza, la actitud de sus padres (gente aparentemente culta), que hacían lo posible y lo imposible por “guiar” al muchacho por “el buen camino”.
Esta historia tuvo un triste final cuando el adolescente, incomprendido por la sociedad y sin herramientas para salir de su agobio, decidió poner fin a su vida. Para mí, para mis hermanos y para los compañeritos del aula fue una lección dramática del daño que hace la homofobia. Y a mí -que ya en aquellos momentos se iban perfilando mis inquietudes sexuales- me enseñó particularmente lo que la sociedad no estaba dispuesta a asimilar en un varón, o sea, lo que no podía hacer si quería ser aceptado. Y estoy seguro que muchos estarán pensando en ejemplos similares.
Entiendo el desespero de las personas que han sufrido este tipo de violencia, que en lo personal no tuve. Sin embargo, a mí me dio un gran impulso para tratar de entender la complejidad social de un país que, a pesar de haber hecho mucho por el ser humano, necesita de mejorar mucho para evitar estos dramas humanos. Y su ejemplo me ha servido también para trabajar, desde el activismo que estamos haciendo en las redes sociales aquí representadas, por cambiar todo lo que deba ser cambiado y lograr ese principio martiano de “conquistar toda la justicia”.
Este, junto a los crímenes de odio, son el extremo más cruel de la homofobia. Afortunadamente hace ya tiempo que no escucho ejemplos de este tipo (no dudo que todavía puedan existir algunos) y tengo la impresión de que no es el tipo de homofobia que más nos afecta en estos momentos, pero que continúa existiendo en muchas partes del mundo, incluso en nuestro entorno más cercano.
Hay muchas otras expresiones de la homofobia que también hacen mucho daño, que en muchas ocasiones hace sentir a la gente sin salida, contra las que tenemos que luchar todas y todos, en todo momento (y me incluyo a mí mismo, porque yo también nací y crecí en una familia y una sociedad machista, donde interiorizamos la homofobia como algo habitual).
Son los casos de burla y choteo, en centros de estudio o trabajo; los chistes discriminatorios, en presentaciones supuestamente humorísticas que buscan la risa fácil; la exclusión en puestos de trabajo o de tareas estudiantiles y laborales, por el aquello de “¿cuál va a ser la imagen que van a tener de nuestra empresa!”; las medidas arbitrarias contra personas por su forma de lucir, sus gestos, sus ropas o sus gustos, por estar situados en lugares supuestamente “sospechosos”, por hacer cosas supuestamente “prohibidas” en regulaciones que no existen; las leyes que no permiten a parejas del mismo sexo que llevan años viviendo junto, poder reclamar propiedades que le pertenecen, por no estar legalmente protegidas o protegidos; la negación de acceso a lugares públicos, porque la empresa establece que la entrada es “por parejas” (insistentemente en el estrecho concepto de la pareja hombre-mujer como el único modelo de pareja); las películas o series de televisión cortadas de repente, que te dejan con las ganas de saber el final de una historia, porque (Oh! Que horror!) después te enteras que dos hombres se daban un besito… y tantos otros ejemplos, todos con un denominador común: desde el poder que da la heterosexualidad normativa, se excluye, se rechaza, se discrimina al “diferente”.
Y el silencio. Ese mutismo que ha reinado en nuestros medios, en nuestras casas, en nuestras instituciones, sobre un tema tan humano como cualquiera y que más vale atreverse a “sacarlo del armario” antes de seguir encubriendo dobleces y falsedades. Ese temor a decir la palabra “homosexual” en un medio de prensa, a partir de prejuicios y temores infundados. Ese vacío en que se encuentra mucha gente que no sabe a dónde ir, ni qué hacer, cuando tiene que enfrentar una realidad para la que no está preparada o preparado. Esa ausencia de protección legal ante abusos evidentes, que mucha gente desaprueba, pero no se atreven a rebatir porque es “lo que está establecido”.
El otro día escuché en Radio Rebelde, en un programa que se hizo por la Jornada, la opinión de dos oyentes que aseguraban no ser homófobos… “pero” entendían que los homosexuales también tienen que saber comportarse, “para que la gente los respete”. Y hay aquí una trampa, que debemos desenredar con sumo cuidado, porque… ¿quién impone las reglas de lo que es “saber comportarse”?
Yo estoy plenamente de acuerdo en que todas y todos tenemos que saber comportarnos, en todo momento. Heterosexuales, homosexuales, travestis… la educación, la responsabilidad y el respeto tienen que formar parte de nuestras vidas, para todas las personas por igual. Pero todas y todos también tenemos el derecho a expresar nuestra sexualidad, sin imposiciones de patrones hegemónicos que nos indiquen el “cómo” o el “cuánto”. También tenemos que aprender a convivir con la forma de expresarse de las personas, siempre que no le falte el respeto a nadie, sin que necesariamente indiquen algo “inmoral” o un “mal comportamiento”.
Y hablando de estos temas, no debo dejar de mencionar la llamada “homofobia internalizada”, esa que nosotros (la población LGBT) también reproducimos, a partir de los patrones largamente aprendidos. Porque entre nosotros también existen gays que rechazan a las lesbianas, imitando el machismo más irracional, que no permite que las mujeres tengan el control; entre nosotros también existen gays que desprecian a otros gays que no siguen los rígidos patrones de género que nos impone el machismo; también existen gays que nos consideran incapaces de saber mantener el orden, de ser respetuosos en sitios públicos y saber cuidar los espacios que tenemos, o que nos hemos ganado.
Entonces estamos hablando de una batalla de ideas, de educación, de pensamiento, en la que debemos involucrarnos todas y todos. Y somos nosotros mismos, la población LGBT, los principales agentes del cambio, los que debemos trabajar intensamente contra el machismo y la homofobia en todos los lugares, a toda hora, en todos los contextos.
Porque no es sólo cuestión de cambiar las leyes, también tenemos que cambiar las mentes. Eso no se logra de un día para otro, pero necesitamos la ayuda de todas y todos: de arriba y de abajo, de un lado y del otro; porque la homofobia está visible o está oculta en cualquier rincón y puede surgir en cualquier parte; porque los actuales y futuros dirigentes del país, las personas que conforman la nación, están entre nosotros: en nuestras familias, en nuestros barrios, en nuestros centros de estudio y de trabajo. Y porque nos merecemos una sociedad donde se respete la diversidad sexual, como algo humano y natural.
Una sociedad que, inmersa en este proceso de cambios, finalmente apruebe leyes que, de forma integral, garantice la protección de los derechos de la población LGBT ante cualquier injusticia; que tenga estatutos políticos que, explícitamente, eliminen toda posibilidad de exclusión por razones de identidad de género o de orientación sexual; en la que podamos hablar abiertamente de lo diverso y pleno que puede ser la sexualidad humana, para poder ayudar a ser más felices a todas las personas.
Una sociedad que, por ahora, es una utopía… como era una utopía hace 5 años estas Jornadas contra la Homofobia, que gozan cada vez más de popularidad y a la que se suman cada vez más gentes.
Puede ser que peque de optimista... “But I’m not the only one”, como decía Lenon. Y estoy seguro que también es el sentir de muchos de ustedes.
Muchas gracias

viernes, 8 de abril de 2011

El legado de Vilma


7 de abril de 2011

Vilma Espín Guillois hubiera cumplido hoy sus 81 años.

Todos la recordamos como la temeraria dirigente de la clandestinidad en Santiago (junto a Frank), la destacada guerrillera después y la inagotable luchadora por los derechos de la mujer, al frente de la organización que fundó: la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Pero también tenemos que recordarla como la persona que, desde la dirigencia revolucionaria, fue una precoz defensora del respeto a la diversidad sexual. En los primeros momentos, difíciles y convulsos, ella supo encontrar la prioridad también en la solución del sufrimiento de quieres han enfrentado la discriminación por motivo de su orientación sexual o identidad de género.

Desde la Presidencia de la Federación, en 1972, fue Vilma quien propuso la creación del Grupo Nacional de Trabajo en Educación Sexual (GNTES), que devino posteriormente en el actual CENESEX. Sin dudas, este fue un paso significativo ante la ausencia de un programa nacional de educación sexual en Cuba, en años que se hacía más necesario que nunca lanzar una estrategia por el respeto de lo que hoy conocemos como “derechos sexuales”. En años en que había que ser muy valiente para afrontar estos temas.

Ella fue la que promovió con esmero la aprobación del Código de Familia en 1975 y, en fecha tan temprana, propuso –con no pocos detractores y lamentablemente sin éxito- que se incluyera en la naciente Constitución socialista de 1976 el concepto de matrimonio como “unión entre dos personas”, en adelantada defensa al respeto por la diversidad sexual.

Fue la que en 1979 solicitó la atención del GNTES a la primera persona transexual que solicitó ayuda... y a las que vinieron después!

Vilma fue la que defendió que la Federación de todas las Mujeres Cubanas incorporara a las mujeres lesbianas, bisexuales y transgéneros en su lucha contra las discriminaciones y por la dignidad de la mujer. Hoy los grupos de mujeres que conforman las redes sociales del CENESEX trabajan junto a la FMC en ese camino.

Recordamos con honor a Vilma, la hija de una familia adinerada que se graduó de Ingeniera Química en una universidad neoyorquina y, sin embargo, dedicó su vida a causas sociales con una visión humanista trascendental.

Aún falta mucho por lograr el pleno respeto a libre orientación sexual e identidad de género en Cuba, y en ello trabajamos muchas personas. Pero el legado de Vilma, su simiente y ejemplo de luchadora incansable y justiciera, debe perdurar.

Debemos honrar ese legado.

domingo, 27 de marzo de 2011

“Transexualidad, fin de la rígida visión entre los géneros”, por Hombres por la Diversidad (HxD)


El Grupo Hombres por la Diversidad (HxD) volvió a encontrarse para profundizar en temas de interés para su capacitación, esta vez bajo el título “Transexualidad, fin de la rígida visión entre los géneros”. El Dr. Alberto Roque, coordinador del grupo y miembro de la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales fue el encargado de brindar una conferencia y provocar el debate alrededor de esta temática.

Roque inició su presentación destacando el binarismo de género (hombre o mujer) que nos impone la sociedad y la asignación de estos roles, a partir de los genitales con los que nacemos y la construcción de los géneros que de ahí se produce. No pocas situaciones dolorosas provoca esta imposición que genera estigma y discriminación al encasillarnos en estereotipos que debemos seguir al pie de la letra.

Se analizó el papel que tuvo la religión en la regularización de este binarismo de género y en el conflicto que trajo a muchas personas, pues no existe una sola manera de expresar nuestra sexualidad. De hecho, se profundizó en aquellas comunidades aborígenes que en el mundo han sido menos rígidas a la hora de interpretar esta realidad y han venerado a las personas trangénero, algunas de las cuales han perdurado hasta la actualidad, como las “muxhes” del estado mexicano de Juchitán y las sacerdotisas de “doble alma” en Norteamérica.

La pregunta de “¿se nace o se hace transexual?” fue un punto importante de reflexión en la exposición, tomando en cuenta la construcción que se realiza de la feminidad y la masculinidad en nuestras sociedades, a partir de lo cual muchas personas transexuales conceden vital importancia a la necesidad de hacer congruente su cuerpo con el género preferido, a través de la cirugía o el tratamiento hormonal. Esto genera situaciones de sufrimiento a nivel personal, familiar y social de mucha trascendencia, que los convierten en un problema de salud que merece una adecuada atención y solución médica y psicológica.

Esta reflexión sirvió de base para rechazar aquellas interpretaciones que pretenden restarle importancia a esta situación, frente a otras cuestiones de salud que supuestamente tienen más trascendencia. Se enfatizó en que las cirugías de reasignación sexual no persiguen fines cosméticos, sino aliviar la angustia y el malestar que provoca la discriminación hacia estas personas. Igualmente, dio pie para analizar detalladamente la inclusión de la transexualidad en los manuales de enfermedades mentales en el mundo y la necesidad de su despatologización que, hasta el momento, sólo ha sido pedido por la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (SOCUMES) y la Asociación Profesional Mundial de Salud Transgénero (WPATH).

En congruencia con la sugestiva presentación, el debate posterior fue muy rico en cuestionamientos y análisis: desde la forma en que se adaptan las personas operadas a su nueva sexualidad, las posibles situaciones en que no se adaptan y quieren volver atrás, el sufrimiento familiar ante casos de esta naturaleza desde edades muy tempranas –motivados por la transfobia- y la calidad de vida de esas personas tras la cirugía, algo que movió más la discusión, a partir del carácter relativo de la felicidad y la adaptación a los cánones sociales que se nos pretende imponer.

Las preguntas también estimularon a especialistas presentes explicar la propuesta de Decreto Ley para permitir el cambio de identidad de las personas transexuales sin necesidad de recurrir a la cirugía y el trabajo que se realiza en función de la inserción social de estas personas, ante la situación de desventaja social que se genera por el estigma y la discriminación. (18/03/2011)

martes, 22 de marzo de 2011

Respalda Cuba, en el Consejo de Derechos Humanos, Declaración contra actos de violencia por orientación sexual e identidad de género

Cuba ha expresado su respaldo a una Declaración presentada el 22 de marzo por 84 países ante el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, dirigida a poner fin a los actos de violencia contra personas por motivos de su orientación sexual o su identidad de género.

El texto, denominado "Declaración conjunta para poner alto a los actos de violencia, y a las violaciones de derechos humanos relacionadas, dirigidos contra las personas por su orientación sexual e identidad de género" (texto completo de la Declaración más adelante), expresa preocupación por las denuncias ante los continuos actos de de esta naturaleza y hace un llamado a los Estados para que tomen medidas para acabar con ellos.

Además, agradece la continua atención a las cuestiones de derechos humanos relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género dentro del contexto del Examen Periódico Universal. Al reconocer que es una cuestión "sensible" para muchos, busca establecer un diálogo respetuoso para encontrar una base común en donde todos reconozcan que ninguna persona debe padecer estigmatización, violencia o maltrato por ningún motivo, sobre la base de los principios de los derechos humanos de universalidad y no discriminación.

Aunque el documento no pudo ser presentado en formato de resolución vinculante, este paso se considera de gran valor para el abordaje del tema a nivel internacional, al haber logrado el mayor número de países firmantes para una declaración de este tipo en un órgano de Naciones Unidas.

Como se recordará, el 1ro. de diciembre de 2006 fue presentada por Noruega ante el Consejo de Derechos Humanos una breve declaración que consiguió el apoyo de 54 países, concentrada en la cuestión de la violencia contra las personas por su orientación sexual o identidad de género y solicitando al Presidente del Consejo que brindara una oportunidad, en una futura sesión adecuada del Consejo, para el debate sobre estas violaciones.

Por su parte,el 18 de diciembre de 2008 la Unión Europea lideró ante la Asamblea General de las Naciones Unidas una Declaración que tuvo 66 copatrocinadores, que condenó las violaciones de los derechos humanos por orientación sexual o identidad de género (en particular el uso de la pena de muerte, las ejecuciones extrajudiciales y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes) y pidió a los Estados a tomar todas las medidas necesarias (sobre todo legislativas y administrativas) para poner fin a estas prácticas.

La reciente declaración en el Consejo de Derechos Humanos demuestra la continuidad en la determinación de la comunidad internacional para llamar la atención en las dificultades que enfrentan muchas personas en el mundo con relación a su orientación sexual e identidad de género. El respaldo de Cuba es congruente con la postura que ha mantenido nuestro país en estos temas, reflejado en el apoyo a la Declaración de 2008 y en la reciente votación, en diciembre de 2010, a favor de una resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas condenando las ejecuciones arbitrarias y extrajudiciales, incluyendo por motivo de orientación sexual e identidad de género.

La declaración fue presentada en Ginebra por Colombia a nombre de los siguientes países: Albania, Alemania, Andorra, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Bosnia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Chipre, Costa Rica, Croacia, Cuba, Dinamarca, Dominica, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, Eslovenia, Estados Unidos de América, Estonia, Fiji, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Guatemala, Holanda, Honduras, Hungría, Irlanda, Islandia, Islas Marshall, Israel, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malta, México, Micronesia, Mónaco, Mongolia, Montenegro, Nauru, Nepal, Nueva Zelandia, Nicaragua, Noruega, Palau, Panamá, Paraguay, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Centroafricana, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Ruanda, Samoa, San Marino, Serbia, Seychelles, Sierra Leona, Sudáfrica, España, Suecia, Suiza, Tailandia, Timor-Leste, Tuvalu, Ucrania, Uruguay, Vanuatu y Venezuela.

Como en ocasiones anteriores, en clara muestra de la complejidad del análisis del tema en los foros multilaterales, se espera que un grupo de más de 50 países presenten en la sesión del Consejo de Derechos Humanos una contra-declaración sobre el tema.

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Texto de la Declaración conjunta para poner alto a los actos de violencia, y a las violaciones de derechos humanos relacionadas, dirigidos contra las personas por su orientación sexual e identidad de género
1. Recordamos la previa declaración conjunta sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género presentada ante el Consejo de Derechos Humanos en el 2006;

2. Expresamos nuestra preocupación por los continuos actos de violencia, y violaciones a los derechos humanos relacionadas, entre otros, asesinatos, violaciones sexuales, torturas y sanciones penales, dirigidos contra las personas por su orientación sexual y su identidad de género en todas las regiones del mundo y cuyas evidencias los Procedimientos Especiales han hecho llegar al Consejo desde aquella declaración;

3. Recordamos la declaración conjunta de la Asamblea General del 18 de diciembre de 2008 sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género, apoyada por Estados de los cinco grupos regionales, y alentamos a los Estados a considerar adherirse a ella;

4. Encomiamos la atención continua prestada a estas cuestiones por los mecanismos internacionales de derechos humanos, entre ellos, los Procedimientos Especiales y los órganos de los tratados pertinentes, y agradecemos la continua atención a las cuestiones de derechos humanos relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género dentro del contexto del Examen Periódico Universal. Como ya lo recordara el Secretario General de las Naciones Unidas al dirigirse a este Consejo en su Sesión Especial del 25 de enero de 2011, la Declaración Universal garantiza los derechos humanos de todos los seres humanos sin excepción, y cuando se ataca, maltrata o encarcela a las personas por su orientación sexual o identidad de género, la comunidad internacional tiene la obligación de reaccionar ante ello;

5. Recibimos con agrado los sucesos positivos que en los últimos años se han dado en torno a estas cuestiones en cada una de las regiones, por ejemplo: las resoluciones sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género aprobadas por consenso cada año, durante los últimos tres años, por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos; la iniciativa del Foro Asia-Pacífico sobre Instituciones Nacionales de Derechos Humanos para integrar estas cuestiones a la labor de las instituciones de derechos humanos de la región; las recomendaciones del Comité de Ministros del Consejo de Europa; una mayor atención prestada a estas cuestiones por parte de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y las muchas iniciativas positivas legales y de políticas aprobadas por Estados a nivel nacional en diversas regiones;

6. Observamos que el Consejo de Derechos Humanos también debe cumplir con su papel de acuerdo con su mandato de "promover el respeto universal por la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas, sin distinción de ningún tipo, y de una manera justa y equitativa" (GA 60/251, OP 2);

7. Reconocemos que estas cuestiones tocan las fibras sensibles de muchos, incluso dentro de nuestras propias sociedades. Reafirmamos la importancia de establecer un diálogo respetuoso, y confiamos en la existencia de una base común en donde todos reconocemos que ninguna persona debe padecer estigmatización, violencia o maltrato por ningún motivo. Al tratar cuestiones sensibles, el Consejo debe guiarse por los principios de universalidad y no discriminación;

8. Alentamos a la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos a continuar atendiendo las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género y a explorar oportunidades de difusión y diálogo constructivo para acrecentar la comprensión y conciencia sobre estas cuestiones dentro del marco de trabajo de los derechos humanos;

9. Reconocemos nuestra responsabilidad más amplia de poner alto a las violaciones de los derechos humanos de todas las personas marginadas y aprovechamos esta oportunidad para renovar nuestro compromiso de dar atención a la discriminación en todas sus formas;

10. Hacemos un llamado a los Estados para que tomen medidas a fin de acabar con los actos de violencia, las sanciones penales y las violaciones de derechos humanos relacionadas en contra de las personas por su orientación sexual o identidad de género; alentamos a los Procedimientos Especiales, órganos de los tratados y otras instancias involucradas a continuar integrando estas cuestiones dentro de sus mandatos pertinentes, e instamos también al Consejo a atender estas importantes cuestiones de derechos humanos.

domingo, 13 de marzo de 2011

Un momento de reflexión sobre los retos de la mujer lesbiana y bisexual

Gracias al 8 de marzo, este mes se ha abundado en el tema de la mujer desde las más diversas aristas. Y el Espacio Grupal de Trabajo y Reflexión hacia Mujeres Lesbianas y Bisexuales “Oremi” también aportó su visión cuando organizó, el pasado viernes 11 de marzo en el Centro Cultural Cinematográfico ICAIC “Fresa y Chocolate”, el Panel “Género y Diversidad Sexual” como parte de la Jornada Cubana contra la Homofobia.

Las panelistas Ada Alfonso, reconocida experta del CENESEX, e Isabel Moya, Directora de la Editorial de la Mujer, dieron un buen comienzo al abordar de forma amplia la complejidad de la situación a la que se enfrenta la mujer lesbiana, desde una perspectiva transversal de la discriminación, pues sufren la exclusión doblemente, por ser mujer y por ser lesbiana. Reflexionaron también en la imperiosa necesidad de visibilizar esta realidad, que desafortunadamente ha condenado a la mujer al interior del hogar (atención de los hijos, de la familia, de los quehaceres domésticos, etc.), para combatirla y deshacer esos arraigados esquemas que asignan roles de género discriminatorios.

Tras escuchar ambas disertaciones, se proyectó el documental “Leo y Julita” (Cuba, 2004, Dir. Ana María Reyes) que narra la historia de dos mujeres que se aman y luchan contra prejuicios culturales y políticos, en el contexto cubano de los años 70.

Como se esperaba, el debate fue intenso y fructífero, se profundizó en experiencias de vida y desafíos personales desde diversas visiones: desde una lesbiana que reclamaba “asumirnos como somos, parte de la sociedad, y no les quedará más remedio que aceptarnos”; o desde una anciana del vecindario, que se ganó el aplauso de los presentes al resaltar con firmeza que “eso hay que respetarlo ¡y no permito a nadie que se burle de ellas!”.

Otras personas del público destacaron la mirada atemporal del documental, aparentemente en una época ya pasada, pero con una vigencia extraordinaria, pues enfrentamos retos parecidos a partir de los mismos esquemas mentales que, desde un carácter discriminatorio, apartaron a esas dos mujeres y las hicieron transitoriamente infelices en lo profesional.

Sin embargo, se resaltó que en cualquier época lo más doloroso es el silencio, el no tener la oportunidad de participar y compartir estas experiencias, abogando con fuerza por la importancia de mantener espacios como este, que permitan el intercambio y la expresión, para romper tabúes y prejuicios que nos lleven a una sociedad más justa y humana.

jueves, 10 de marzo de 2011

Isabel Moya: Cambiar la percepción de familia, para deconstruir los roles de género

El 8 de marzo pasado, con el simbolismo del centenario de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, fue un buen momento para escuchar e intercambiar sobre “Género y Poder” con la destacada periodista y académica Isabel Moya. El encuentro fue organizado por el Proyecto Diversidad del CENESEX en la Casa Estudiantil de la Universidad de La Habana, con la participación de estudiantes, profesores, activistas LGBT y público en general.

La también profesora y Directora de la Editorial de la Mujer subrayó que, en estos momentos, se puede apreciar una amplia participación de la mujer en las actividades de la sociedad cubana; sin embargo, lo que tenemos que cuestionarnos es la forma en que se da esa participación.

Indicó que ser mujer no implica, necesariamente, tener conciencia de género y no se logra nada cuando la mujer participa activamente en la sociedad pero reproduce los mismos estereotipos que la llevan a la discriminación, a veces de forma inconsciente. En ese sentido, tenemos el desafío de cambiar la percepción de familia que se ha construido hasta nuestros días, pues estamos muy estructurados a partir de la “norma” y urge deconstruir el concepto de género.

Destacó que se ha demostrado que existe una voluntad política para realizar el cambio, que es lo más importante. Sin embargo, la voluntad política no es suficiente, pues tiene que venir acompañada de cambios en las estructuras sociales, para que no se continúen reproduciendo estereotipos que conduzcan a patrones discriminadores.

Insistió en que esta no es una responsabilidad sólo de la Federación de Mujeres Cubanas, sino de toda la sociedad, pues debemos crear ámbitos de ejercicio pleno de las personas para su realización como seres humanos. La escuela y los medios tienen que cambiar sus enfoques de género, para modificar la reproducción automática de los roles.

Destacó que no es algo fácil ni rápido lo que se propone, pues significa romper algo que está en la cultura, que ha sido construido históricamente desde los enfoques de género.

Sin embargo, resaltó que la escuela y los medios deben jugar un importante papel en esa tarea e indicó que la Facultad de Comunicación debe incorporar estos saberes en sus planes de estudio, para que se compartan y se legitimen, con el fin de que salgan del marco limitado de las y los militantes feministas.

En el tema de los medios abundó en que no debe pensarse en ellos como un espejo de la realidad, sino como un medio muy útil para transformarla. La clave está en establecer un diálogo y no en aceptar la realidad tal cual, sin una visión crítica. Comentó que tenemos que cuidar la publicidad e, incluso, los mensajes de bien público que realizamos, para que no reproduzcan los estereotipos sexistas que tanto daño hacen a la labor por la emancipación de la mujer.

En ese contexto, se analizó la manipulación política y la apropiación de los esquemas emancipadores, que en muchas ocasiones se realiza con el tema de género en productos comerciales, donde no hay respeto a la diferencia, sino un uso de los símbolos con marcado interés de mercado.

Al respecto, destacó su artículo “Lo gay también vende”, donde se profundiza en el marketing “gay” de muchas sociedades del primer mundo. Criticó que, en muchas ocasiones, se descontextualiza el tema de género y se coloca en ambientes “raros” (bares, fiestas, placeres), lo que implica profundizar los estigmas y alejar la posibilidad de eliminar tabúes y prejuicios sobre el tema.

Al responder preguntas de los participantes, Isabel Moya indicó que se está empezando a construir en Cuba una teoría de género, pero aún se encuentra en fase referencial y empiezan a publicarse estudios e investigaciones en el tema.

Se habló también de la propuesta de cambios en el Código de Familia, con relación a la patria potestad de los padres, sobre todo para acabar con la percepción de que “madre es una sola y padre es cualquiera”. También se refirió a la violencia de género, que puede darse en cualquier estrato social, pues depende de la forma en que las personas han construido su relación de pareja. Pero constituyen también motivo de preocupación, pues están marcadas igualmente por los roles de género y la normatividad.

La tarde-noche fue abundante en argumentos y reflexiones, también de los participantes, que enriquecieron el debate con ejemplos y análisis de cómo la sociedad cubana debe enfrentar los actuales retos del enfoque de género. Un tema de tanto interés que, con toda seguridad, se continuará hablando en los próximos eventos organizados por el CENESEX.

domingo, 6 de marzo de 2011

Gracias, Haila.



Me convenció Haila María Mompié.
Debo confesar que no soy fan de ella, nunca la había visto en el escenario y su música (también su encanto) me ha llegado con los videos de Lukas y las entrevistas en 23 y M –o cualquier otro programa de la televisión-, siempre acompañada de la correspondiente dosis de misterio que rodea a la farándula.
Reconozco, eso sí, sus capacidades vocales, su voz peculiar y su desenfado, que le ha ganado mucha popularidad –supongo que también muchos enemigos- a todos los niveles y en todas las edades. Pero no la había calculado… porque me ganó con lo que escuché y vi este viernes 4 de marzo, cuando habló y cantó en la Peña “Diferente”, que organiza todos los meses el grupo de personas transgéneros del CENESEX.
Una mujer que, desde la altura de su fama, puede darse el lujo de cantar y compartir en cualquier lugar con su público, desbordando sencillez y cariño, es digna de admiración. No le importó el improvisado escenario de la pérgola del CENESEX, los baches del programa, los ruidos del micrófono, la rudimentaria escenografía… allí mismo dio todo su arte, mostró su canto poderoso donde minutos antes nuevas y no tan nuevas transformistas habían actuado. Y gritó alto y claro: “Ustedes son el mejor público que tengo… yo defiendo a los gays dondequiera que vaya. Y donde me necesiten, ahí estaré”.
Con su frescura característica, habló de igualdad, del respeto a las personas sin tener en cuenta su orientación sexual, de la gente que critica a los demás sin primero mirarse al espejo, de la inteligencia del pueblo para entender ciertas cosas, de una canción nueva muy temperamental que será el furor de las travestis, de otra canción que quiere que la usen para la campaña contra el VIH/sida, de una amiga lesbiana que vivía una doble vida… y exclamó: “¡Al fin muchos closets se abrieron! ¡Y muchos han podido salir!”. Fueron palabras sencillas que, al mismo tiempo, dijeron cosas profundas… y pidió un fuerte aplauso para Mariela y para el CENESEX: “¡ella es lo mejor que les ha pasado a ustedes!”.
Esto me hace recordar un debate reciente por Internet sobre el papel de las figuras públicas ante la defensa de los derechos de los homosexuales. Reconozco que cada quien tiene el derecho de decir o callarse los detalles que entienda de su vida personal… pero ¡qué bien haría que las personas famosas, que el pueblo sigue y admira –sean homosexuales o no- se sumen públicamente a la campaña por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género!
Y Haila lo hizo con la mayor naturalidad, con valentía fresca y sincera, con su bella y convincente sonrisa, con un cariño desbordante… sin pensar en el qué dirán, ni en otra cosa que no fuera el regocijo de hacer bien a las personas que sufren por culpa de la homofobia.
Por eso: ¡Gracias, Haila! Sentimos tu corazón con nosotros… y ojalá muchas otras “figuras” puedan asumir, con tanta sencillez, lo que tú haces.

Haila en el CENESEX: "¡Al fin muchos closets se abrieron! ¡Y muchos han podido salir!"

"¡Ni una mentira más!", dijo la popular cantante cubana Haila María Mompié en la tarde-noche del viernes 4 de marzo , llenando de cariño y buena música a la población LGBT que fue a aclamarla a la Peña "Diferente", organizada cada mes por la red de personas transgénero del CENESEX.
"Yo adoro a mi público... ¡y ustedes son el mejor público que tengo!", subrayó la artista, que expresó alto y claro su defensa al trabajo que realizan Mariela Castro y el CENESEX por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género de las personas. "Dondequiera que me necesiten, allí estaré!", recalcó.
El público que abarrotó la pérgola del Centro pudo disfrutar de conocidas y nuevas canciones, varias de ellas de su nueva producción discográfica que se titula "Mala", e insistió en que "cada cual nace con un don en la vida y hay que mirarse al espejo antes de criticar a los demás".
En la Peña también actuaron las transformistas Vida, Raquel, Mía y Anaís, a quienes se les sumó el grupo de raperos Redbull para llenar de energía y entusiasmo la improvisada pista del CENESEX. La conducción estuvo a cargo de la conocida transformista Margot, que combinó su acostumbrado humor criollo con mensajes de respeto a las diferencias y de prevención a las ITS y el VIH/sida.
Hubo espacio también para que la periodista y colaboradora del Centro, Marta María Ramírez, presentara el libro "En primera persona", que contiene una compilación de 49 entrevistas a mujeres cubanas realizada por el Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMIlac) y que la Editorial CENESEX acaba de publicar, a propósito de la Feria Internacional del Libro. Marta María destacó que en el texto se da vida no sólo a mujeres prominentes, sino también a mujeres comunes, de las más diversas áreas, ofreciendo un panorama muy completo del universo femenino en el país.
Momento especial de la noche fue el reconocimiento que el CENESEX hizo a varias instituciones cubanas que han colaborado activamente con las Jornadas contra la Homofobia que se organizan cada año, especialmente los teatros Astral y América, los grupos de teatro El Público y Gigantería y al Director Artístico Raúl de la Rosa.
La Directora del CENESEX reconoció la presencia en la Peña del Sr. Rob Miller, Director de la Campaña de Solidaridad con Cuba en el Reino Unido, quien se dirigió a los presentes para expresar el apoyo que los Sindicatos pertenecientes a su grupo brindan a la Campaña por la Libre y Responsable Orientación Sexual e Identidad de Género y a la Jornada contra la Homofobia. Entre ellos destacó a los Sindicatos de Educadores y Educadoras de su país.
Estuvieron presentes también en el público la Sra. Regula Babler, directora residente de la Cooperación Suiza en Cuba, y el Sr. Alexandre Peña, Encargado de Negocios de la Embajada de Brasil en La Habana.

viernes, 25 de febrero de 2011

Calviño en el CENESEX

En la tarde del 22 de febrero el Dr. Manuel Calviño, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, compartió con un grupo de jóvenes universitarios en la Pérgola del CENESEX, donde asistieron también activistas del Centro y público en general. El conversatorio tuvo como título “Respeto contra Tolerancia: diálogo con jóvenes sobre diversidad sexual” y lo organizó el Proyecto Diversidad, como parte de la Estrategia Educativa por el Respeto a la Libre y Responsable Orientación Sexual e Identidad de Género.

El profesor Calviño -célebre por su programa “Vale la pena”, de larga data en la televisión nacional- reflexionó ampliamente sobre los términos “respeto” y “tolerancia”, como conceptos normativos desde una perspectiva de poder y exclusión. Se “tolera” a quien transgrede la norma y se “respeta” desde la comodidad que da el poder de quienes definen los límites de lo tolerable. Sin embargo, si se quiere ver desde una perspectiva positiva, indicó que es un mal necesario sobre el que queremos construir un bien imprescindible.

Resaltó que lo importante es preparar a la sociedad para asimilar los cambios, educar a las personas para que sepan cómo manejar las realidades y defender el derecho de todo ser humano a ser bueno, a ser solidario, a portar valores, sin ser juzgados por su orientación sexual. El problema está en cómo se aplican las políticas para garantizar el respeto de la sociedad, ante el derecho inalienable con que nacen todas las personas.

Tras las intervenciones de algunos de los asistentes, Calviño recalcó la necesidad de pensar bien la estrategia de educación social en materia de diversidad sexual, sobre todo por el peligro que se corre de que, en aras de promoverla, podamos generar exclusión en sentido inverso. Resaltó que es más importante consolidar los pasos que se puedan lograr a nivel social y abundó sobre lo negativo de la fragmentación y el “gueto”, que no es más que la expresión de la “tolerancia”, del “yo te respeto mientras no te metas conmigo”.

En este punto, destacó el componente de lo que denominó “responsabilidad ciudadana” para comprender la diversidad sexual, o sea, crear la conciencia en las personas de que, a pesar de que te puedas sentir lejano al tema, es algo que nos ocupa y nos debe preocupar a todos los ciudadanos. Porque la sexualidad va más allá del sexo, o de otros temas que puedan caer en prejuicios o estereotipos: la sexualidad tiene que ver con la felicidad de las personas y tenemos que luchar por la sociedad que nos merecemos, concluyó.

viernes, 18 de febrero de 2011

El amor es diverso y no entiende de discriminaciones

(Versión de mis palabras en el Panel “AmorES diversoS”, el 15 de febrero de 2011, en el Complejo Cultural Cinematográfico ICAIC)Para mí ha sido un privilegio que me pidieran hablar, desde la perspectiva “gay”, en el panel “AmorES DiversoS”, organizado en la tarde del 15 de febrero en el Centro Cultural Cinematográfico ICAIC (“Fresa y Chocolate”), con la participación de los grupos del CENESEX de población de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgéneros (LGBT) en Cuba. Se realizaba a propósito del 14 de febrero, como parte de la Jornada Cubana contra la Homofobia y la Campaña por el Respeto a la Libre y Responsable Orientación Sexual e Identidad de Género.
En realidad, sobre el tema del amor y las relaciones de pareja, no podría hablar desde otra perspectiva que no fuera esa, al menos de forma seria y responsable. Y así lo digo porque yo también crecí en una familia, una escuela y una sociedad que me enseñó desde pequeño, con marcada insistencia, el modelo heterosexual, monógamo y patriarcal (léase “machista”) con el que hemos sido educados casi todos… y que no podemos desobedecer si queremos ser socialmente aceptados. Por intentar seguir fielmente ese mandato, alguna “enamorada” tuve en mi adolescencia y juventud temprana, pero muy poco (o nada) pude hacer por ellas, quienes fueron en verdad las que tomaron la iniciativa para cumplir tal propósito y a donde no pudieron llegar muy lejos.
Sin embargo, hablar de las relaciones entre hombres homosexuales es un reto bien difícil, porque en todo caso pudiera hablar desde mi experiencia personal… y nada más. Nunca pretendería tomar mi caso como ejemplo y mucho menos presentarme como un “gay típico”, pues si algo he aprendido -después de algunos años conociendo y compartiendo en este mundo LGBT- es que el “gay típico” no existe. La comunidad homosexual es tan diversa como seres humanos somos y cada uno de nosotros expresa su sexualidad desde formas muy personales.
Para empezar a hablar del tema, prefiero referirme a los mitos y estereotipos con que la sociedad ha calificado a las relaciones gays. ¿Qué se dice de nosotros? Que somos promiscuos, que tenemos relaciones muy cortas, que privilegiamos el sexo sobre el amor y nos miran, todo el tiempo, como “fornicadores empedernidos”. Esto último te persigue en cualquier circunstancia: basta saber que eres gay para que ello se convierta en una característica personal… ¡y cuidado los varones! Porque hay un peligro potencial de insinuación o asalto sexual de un momento a otro.
Estos estigmas, y muchos otros, no son más que la defensa que ha hecho la sociedad para desacreditar a la homosexualidad, como transgresora del modelo heterosexual-monógamo-patriarcal que se nos ha impuesto a través de los siglos. A su vez, es fuente de discriminación y rechazo social, que ha provocado innumerables consecuencias negativas e innecesarias en personas, familias y grupos humanos, por el simple hecho de expresar la naturaleza diversa de la sexualidad y del amor.
En lo personal, no me siento identificado con ninguno de esos estereotipos, pues mi naturaleza ha sido más estable y he tenido muy cortos momentos de vivir sin pareja –para bien o para mal, según se inteprete. Y en los últimos 12 años, he compartido mi vida sentimental, en una relación maravillosa, junto a un hombre con quien defendemos un proyecto de vida que también ha tenido que vencer numerosos obstáculos (por homofobia, por vivir en el contexto de una familia extendida, por separaciones prolongadas como consecuencia de mi trabajo, etc.)
Durante una entrevista que nos hicieron por televisión hace algunos meses, en el programa “El Triángulo de la Confianza” del Canal Habana -que, a propósito, por alguna razón desconocida no se publicó cuando estaba programado y no ha salido al aire aún, no sabemos si alguna vez saldrá-, fuimos invitados para hablar sobre las “expectativas de la pareja” (sin delimitarla a orientaciones sexuales) y expresamos el valor que tiene, de acuerdo a nuestra experiencia, saber compaginar -entre ambos- los intereses de los dos, sobre la base de expectativas creíbles y concretas. Pero, por encima de todo, debe primar el deseo de ambos a mantener el proyecto de vida que hemos creado y en el que hemos decidido creer.
Y para los suspicaces, no me parece que nuestra pareja sea la excepción que confirme la regla sobre las relaciones gays, pues conocemos muchas otras parejas homosexuales con similares características. Como mismo conocemos muchas otras personas heterosexuales que no logran crear un proyecto de vida sólido con otra persona. La vida es así de diversa.
No obstante, me gustaría también reflexionar sobre un elemento importante: cómo se reproduce a diario y con exactitud el modelo que se nos impone, incluso dentro de las propias parejas homosexuales. Pongamos varios ejemplos:
En primer lugar, la reproducción de los roles de género masculino y femenino, con los mismos elementos de subordinación machista que vemos en parejas heterosexuales. Muchas veces, esta reproducción de roles de género se corresponden con los roles sexuales (activo/pasivo), dándole continuidad a las relaciones de poder patriarcal. Otra forma de expresión de este mismo patrón se observa a menudo en la aparentemente ingenua pregunta, pero sin dudas homófoba, que hacen aquellos heterosexuales desinformados: ¿y entre ellos dos… quién es el “hombre” y quién es la “mujer”?
En segundo lugar, el prejuicio y el terror que provoca en muchas personas, tanto homosexuales como heterosexuales, aquellas relaciones poliamorosas o poligámicas –cuando una pareja decide incorporar a un tercero en una relación de amor plena, sin que afecte a nadie-, en franco desafío a la venerada monogamia. Esta situación hace sufrir a mucha gente, a veces con desenlaces trágicos, sobre la base del prejuicio y una supuesta “moralidad”, que no me convence.
En tercer lugar, la adoración al “sacrosanto” matrimonio, como la supuesta figura máxima de lograr la plenitud de derechos y el reconocimiento social que tanto se aspira. En ocasiones hasta se anhela el momento de vestirse de novios, en una reproducción exacta del patrón que no en todas las ocasiones llega a ser sinónimo de felicidad o de placer.
Preciso aclarar que si presento estos ejemplos es sin ánimos de crítica contra aquellos que disfruten de estas costumbres, pues creo realmente en la libertad de expresión sexual. Sin embargo, vale la pena reflexionar sobre ellos para estar claros que, mientras continuemos reproduciendo estas relaciones de poder y subordinación que se nos ha impuesto, no lograremos una verdadera emancipación sexual.
Lo que sí defiendo con firmeza es el derecho que tenemos todos los seres humanos a ser dueños de nuestro cuerpo y a decidir sobre él, sin prejuicios ni temores de supuestas violaciones morales. De lo que hablo es del derecho que tenemos todos y todas, independientemente de nuestra orientación sexual o identidad de género, de formar una familia, en la forma que mejor nos parezca y de acuerdo a nuestros propios valores.
Porque el amor también puede ser “gay” y tanto la sociedad como las leyes no pueden seguir ignorando esa realidad.

miércoles, 16 de febrero de 2011

“AmorES diversoS”, panel de la Jornada Cubana contra la Homofobia por el Día del Amor

A propósito del 14 de febrero, el Complejo Cultural Cinematográfico ICAIC (“Fresa y Chocolate”) acogió en la tarde del 15 de febrero el panel “AmorES DiversoS”, como parte de la Jornada Cubana contra la Homofobia y la Campaña por el respeto a la libre y responsable orientación sexual e identidad de género. Las redes sociales del CENESEX (el grupo de promotoras Transexuales, el grupo de mujeres lesbianas y bisexuales “Oremi” y el grupo “Hombres por la Diversidad – HxD”), junto al público en general, colmaron la sala para intercambiar experiencias de vida y reflexiones sobre el amor, que hicieron activistas homosexuales, heterosexuales, bisexuales y transgéneros.

Raúl Regueiro, activista de HxD encargado de la conducción del Panel, inició con fuerza el evento, al hablar de la dicotomía que la sociedad ha impuesto entre “matrimonio-heterosexualidad-reproducción” y “unión-diversidad-disfrute”, recalcando que “amores diversos es la igualdad en la diversidad, es poder representarnos con nuestras experiencias, dificultades, intereses y expresiones en un mosaico amplio de posibilidades y derechos” (se anexa a continuación su intervención inicial).

A sus palabras introductorias, le siguió el análisis profundo de Yasmín Portales, quien exploró sin miramientos la cruda realidad de la censura que la sociedad establece sobre la conducta sexual de las personas, que te obliga a definir una posición binaria desde la cultura patriarcal que se nos impone. A partir de su perspectiva bisexual, defendió el derecho de los individuos a la elección, pues no se trata de definir rígidamente una vía de expresión del amor, sino de realizarnos plenamente como seres humanos, recordando la enseñanza de la película argentina “Martín (Hache)” (1997, Dir. Adolfo Aristarain) de que lo importante no es que sea hombre o mujer, lo que “hay que follarse son las mentes”.

El activista Camilo García, del grupo HxD, partió de los estigmas que la sociedad ha establecido sobre las relaciones homosexuales masculinas (como la promiscuidad, la poca estabilidad de las relaciones, el predominio del sexo sobre el amor y el escrutinio permanente como “fornicadores empedernidos”), como la forma más efectiva para descalificarlas frente al modelo heterosexual-monógamo-patriarcal que se nos impone. Reflexionó, asimismo, sobre la forma en que se reproduce el patrón impuesto -hasta por los propios homosexuales- como los roles de género, el “sacrosanto” matrimonio y el prejuicio hacia la poligamia; y defendió el derecho de las personas a decidir sobre su cuerpo, así como el derecho de las parejas homosexuales a establecer familia.

Diana, activista trans del CENESEX, describió las dificultades por las que pasa diariamente una persona transgénero en la sociedad, a partir de los estigmas y la discriminación, que te ve como una persona “extraña” y te obliga constantemente a dar explicaciones, o a ocultar su identidad de género, incluso cuando mantiene una conducta social adecuada. Expresó que nadie tiene derecho a maltratar o humillar a otra persona, mucho menos juzgando las apariencias, y defendió su derecho a amar y ser amada, sin necesidad de renunciar a ser quien es o exponerse a explicaciones innecesarias.

La voz heterosexual estuvo representada por Wilfredo Mederos, activista del grupo HxD, quien hizo un divertido recorrido por su descubrimiento y “conquistas” en el amor y la sexualidad que, a pesar de seguir los patrones aprendidos de sus padres, no estuvo exento de desencuentros y decepciones. El público disfrutó la diversidad de matices que pueden alcanzar las relaciones heterosexuales, reforzando el llamado al derecho de las personas a amar a quien deseen, sin estereotipos ni prejuicios.

El panel culminó con las palabras de Argelia, coordinadora del grupo de mujeres lesbianas y bisexuales “Oremi”, que inició con poesía su defensa al derecho de amar a todo cuanto desea, venciendo muchas veces los prejuicios y discriminaciones que implican ser mujer, madre, lesbiana. Se refirió también a los estigmas creados contra las mujeres homosexuales y bisexuales, de la que se difama a partir de su forma y proyección, y resaltó la legitimidad del proyecto de vida que se proponen, sin diferencias a los que son aceptados por la “norma” social.

Las intervenciones del público asistente dieron una riqueza adicional al debate, desde diferentes perspectivas y experiencias de vida. La participación de un grupo de periodistas que estudian un diplomado sobre “Género y Comunicación”, por la Facultad Internacional de Periodismo “José Martí”, brindó un enfoque significativo al tema, sobre todo por el compromiso que adquieren los medios de prensa para reflejar objetivamente lo relacionado con la diversidad sexual, en función de educar a la población en el respeto a la orientación sexual y la identidad de género de las personas.

Ante comentarios del público, la Directora del CENESEX Mariela Castro Espín y el activista Alberto Roque, coordinador del grupo HxD, brindaron una detallada explicación sobre las particularidades del reconocimiento legal a las parejas de hecho y la significación del matrimonio en Cuba, en referencia a la propuesta presentada ante la Asamblea Nacional sobre modificaciones al Código de Familia. En esta propuesta, realizada hace varios años, se incluye el reconocimiento legal a las parejas del mismo sexo, pero aún no se tiene información sobre la fecha exacta en que se someterá a consideración en el Parlamento.

Este 14 de febrero brindó la mejor justificación para conocer la naturaleza del amor, los estigmas que han servido para discriminar a quien se desvía de la norma impuesta a través de los siglos y para reflexionar sobre cómo hacer una sociedad más incluyente y humanista. La Jornada Cubana contra la Homofobia dio el espacio para demostrar que el amor no conoce de discriminaciones y que es tan diverso como personas habitamos este mundo.
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LA HEGEMONIA, LA INSTITUCIONALIDAD, LA RELIGION, EL PATRIARCADO, EL INTERES, LAS CLASES SOCIALES, LAS CLASES POLITICAS…..
Por: Raúl Regueiro
Palabras introductorias al Panel "AmorES diversoS", Centro Cultural Cinematográfico ICAIC ("Fresa y Chocolate"), 15 de febrero de 2011

Hasta hace poco MATRIMONIO-HETEROSEXUALIDAD-REPRODUCCION se erigía como la representación formal-legal del amor, la alternativa UNION-DIVERSIDAD-DISFRUTE , que no excluye la fidelidad y que el antiguo hombre conoció y experimentó a partir de sus propias necesidades y de sus conocimientos, se fue transformando en la medida que la organización, las conquistas y los intereses fueron restringiendo las libertades sexuales y de esta forma convirtiendo en estigmas, de gran carga moral, las relaciones carnales espontaneas diferentes a aquellas que se establecieran para la procreación a partir del matrimonio institucionalizado religiosamente.

Coartar la libertad individual a partir de la orientación sexual y la identidad de género, fue y aún es un arma para discriminar, minimizar, humillar, esclavizar, juzgar y hasta asesinar a aquellos “diferentes” a lo que hombres y mujeres machistas, patriarcas, poderosos, conservadores y liberales, capitalistas y socialistas han denominado las minorías sexuales que hoy luchan por demostrar que no somos tan minoría y que los derechos sexuales también son derechos humanos y son el derecho al amor.

Amar es abrir el corazón y las mentes, ajustarse al sentido del momento histórico; es involucrarse y cambiar todo lo que debe ser cambiado; es libertad; es igualdad plena. Amar es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos. Amar es aprender a emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos. Amar es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social. Amar es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio. Amar es altruismo, solidaridad, heroísmo. Defendamos este amor con audacia, inteligencia y realismo; sin mentiras, sin violar principios éticos, convencidos profundamente de que no hay fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza que el amor genera. Amar es unidad e independencia, es luchar por nuestros propios sueños de justicia para todas las personas independientemente de su orientación sexual o su identidad de género. Amar es revolucionarnos, es hacer revolución.

Amores diversos es la igualdad en la diversidad, es poder representarnos con nuestras experiencias, dificultades, intereses y expresiones en un mosaico amplio de posibilidades y derechos. Busquemos estos derechos, busquemos las alternativas, busquemos el amor.

sábado, 12 de febrero de 2011

Se estrena el Café Literario de Oremi

Ya el Grupo de Mujeres Lesbianas y Bisexuales adscrito al CENESEX (que se llama OREMI, a partir de la voz yoruba que significa "amiga") cuenta con una actividad estable en el Centro: en la tarde de este viernes 11 de febrero, estrenó en la pérgola del CENESEX su Café Literario, al que han denominado “Código X-X”, en referencia al juego de cromosomas sexuales femenino (X-X).

Con la presencia de la Directora del Centro, Mariela Castro Espín, este primer encuentro creó un agradable espacio para compartir buena música, presentación de libros, poemas y descarga de trova. Tomaron parte de esta presentación la guitarrista María Isabel Moynelo, las declamadoras Dianelys y Mirna, la cantante Ibis y la trovadora Tania, todas bajo la conducción de Argelia, que también declamó canciones populares.
El plato fuerte de la tarde, coincidiendo con el inicio de la Feria Internacional del Libro en La Habana y en coordinación con la UNEAC, fue la presentación del libro “Sangra por la herida”, de la poetisa y narradora Mirta Yáñez. La introducción del libro estuvo a cargo de la escritora Nancy Alonso, quien destacó la preocupación constante de Mirta para promover el trabajo literario de la mujer cubana, con el fin de otorgarles el espacio que le corresponde. Calificó al libro como una novela “coral” pues, como en los grupos corales, no hay un protagonista específico y todos los personajes se concertan de tal forma que dan un resultado maravilloso.
Indicó que, a pesar de darle voz a varias personas –mayoritariamente mujeres- que en los años 60 sufrieron discriminación por diversos motivos y soportaron dolores muchas veces innecesarios, la reflexión que plantea se hace sin resentimiento o sentido de venganza, sino por la necesidad de que sean narrados, para que no se vuelvan a cometer los mismos errores. Por el mismo motivo, la autora destacó que su libro cumple el objetivo de “reivindicar el derecho a sangrar por la herida”.
Como parte de la Jornada Cubana contra la Homofobia, extendida a todo el año, OREMI se ha propuesto mantener este espacio una vez al mes, para promover el trabajo de mujeres homosexuales, bisexuales – también heterosexuales ¿por qué no?- y compartir con especialistas del CENESEX, de otros grupos adscritos al Centro y el público en general, donde todos y todas estarán invitados.

miércoles, 9 de febrero de 2011

“Glee”, una lección de respeto a la diversidad humana

Nuevamente la televisión cubana nos sorprende con la transmisión de una serie estadounidense en la que se trata, abiertamente y con mensajes claros, el respeto a la diversidad, incluyendo la diversidad sexual. Ya habíamos comentado la transmisión de “6 pies bajo tierra” hace algunos meses, pero esta vez la teleserie “El coro” (Glee, por su nombre comercial en inglés, comedia musical de Ryan Murphy que ganó el Globo de Oro en 2009-2010) nos llega un día y a una hora privilegiada, cuando todo el mundo puede verla: los sábados a las 5:45 de la tarde, por Cubavisión.

En el preuniversitario McKinley, el profesor de español Will (que no por casualidad significa “voluntad”, en inglés), se arma de entusiasmo para organizar el coro de la escuela y tratar de convertirlo en el exitazo que había sido en épocas pasadas. A su convocatoria se suma el pequeño grupo de los estudiantes menos populares, en un atrevido juego con la dicotomía “ganadores vs. perdedores” (winners vs. loosers), que para la cultura estadounidense tiene una tremenda implicación en eso tan importante de alcanzar la aceptación social.

Lo más interesante es que a este equipo de supuestos “perdedores” van a parar quienes pudieran calificarse de “diferentes”, como consecuencia de la estricta normatividad social: el homosexual de amaneramientos más refinados, con los gustos más estereotipados; la estudiosa antipática, hija de padres gays, con una visión del mundo muy desenfadada; el impedido físico, que se enfrenta en su silla de ruedas a las barreras de la vida –no sólo arquitectónicas-; la negra gorda que, con su voz maravillosa, defiende una cultura casi marginal en una escuela de rubios y rubias; la china tartamuda, quien con su canto trata de despojarse de su incontrolable timidez…

Pero lo mejor de la serie es que estos “perdedores” demuestran, día tras día, que tienen mucha riqueza humana que mostrar y que, saliendo de los estereotipos y la “normatividad” social, hay mucha belleza y compañerismo que aprender de ellos. Soportando el bochornoso embarre público de refresco de frambuesa, castigo devenido en hábito de los “ganadores” de la escuela contra los “perdedores”, demuestran también que la homofobia, el racismo, la xenofobia, la discriminación por obesidad, y por cualquier otra característica o comportamiento que se salga de lo “normal” o “aceptado”, son males que tienen la misma raíz: la insensibilidad y el desprecio sobre la base de prejuicios.

Llama la atención el tratamiento que la serie le da al caso de Kurt, un gay abrumadoramente afeminado, quien divinamente exhibe sus modas más extravagantes y llega incluso a registrar acordes de soprano en el canto. Con su “molesta” apariencia (para aquellos más homofóbicos), enfrenta con orgullo su forma de ser y desafía al mundo con sus dotes y virtudes, ampliamente demostradas, incluso en el duro juego de fútbol rugby. Su padre, un mecánico aparentemente bruto, nos brinda una Clase Maestra de sensibilidad y humanismo, al defender a su hijo frente a cualquier intento de discriminación por su apariencia física, por sus modales y por su orientación sexual.

Por todas estas enseñanzas, que llegan al televidente de forma refrescante, amena y que tanto bien le hacen ser expuestas a la sociedad, bienvenida sea “Glee” en las pantallas cubanas. Aunque es una pena que tenga que ser una serie extranjera –estadounidense por demás- la que traiga mensajes tan claros y potentes en materia de respeto a la diversidad… ¿cuánto más tendremos que seguir esperando por los mensajes de este tipo, pero “Hecho en Cuba”?

sábado, 22 de enero de 2011

No hay peor ciego…

Desde hace algunos días, está circulando por emails una supuesta respuesta de un televidente que discrepa del programa presentado por Reinaldo Taladrid “Pasaje a lo desconocido” con el documental “Tabú”, sobre diversidad sexual, con la participación de la Directora del CENESEX, Mariela Castro Espín.
En su mensaje, pensemos que por ignorancia, se repiten argumentos homofóbicos –manidos por algunos círculos religiosos y escuchados en otros contextos- y manipula elementos ajenos al tema, todo con un claro objetivo de confundir y desacreditar el trabajo que se realiza en contra de la homofobia en el país. Mayoritariamente, sus razonamientos se expresan de forma crispada y absoluta, como para no permitir el más mínimo resquicio a las dominantes posiciones machistas, muy lejos del necesario debate sobre el tema en nuestra sociedad.
Y digo “necesario debate” con toda intención pues, precisamente haber excluido hasta hace poco a “lesbianas y homosexuales” del “ajiaco cultural” cubano, mucho daño que ha provocado al sentido plural de la nación. Desafortunadamente, en muchas ocasiones nuestras familias también se han visto divididas o han sido víctimas del maltrato (físico y psicológico), por no plantearnos con valentía y honestidad este tema.
Sin embargo, hay algunos elementos del referido mensaje que valen la pena analizar:
1. La Campaña por el Respeto a la Libre y Responsable Orientación Sexual e Identidad de Género, que con no pocas resistencias ha liderado el CENESEX en los últimos años en la sociedad cubana, se dirige –como su nombre lo indica- al RESPETO de la diversidad sexual. Ello implica que las personas sean plenamente libres a expresar su sexualidad, a derrumbar tabúes y prejuicios, a ser más felices. Es absurdo pensar que lo que se pretenda sea “enseñar” a las personas a ser homosexuales porque, en primer lugar, eso no se enseña. (A propósito, no conozco los fondos con que cuenta el CENESEX para su trabajo, pero dudo mucho que sean millones de dólares)
2. Es fácil desde las gradas criticar la dedicación del Ministerio de Salud Pública para solucionar el sufrimiento de las personas transexuales, que desde edades tempranas tienen que soportar la peor discriminación, la exclusión y el rechazo de su entorno social. El sufrimiento de las personas no tiene precio, tenga el origen que tenga; y, en estos casos, la sociedad tiene una enorme responsabilidad, por lo que no debe escatimar esfuerzos para solucionarlo.
3. Tengo la confianza de que la Revolución cubana seguirá siendo fiel al principio humanista que la caracterizó desde sus inicios. Esto incluye las garantías del disfrute de todos los derechos de sus ciudadanos, sin discriminación por orientación sexual o por identidad de género; como mismo defendió, en su momento, el derecho de las mujeres y la lucha contra la discriminación racial, sin pedirle permiso a nadie.
Releyendo los argumentos utilizados en el mensaje que se ha circulado, por momentos parece que esa persona no vio el programa o, cuando menos, le prestó muy poca atención. Todas sus preocupaciones fueron tratadas muy claramente en el programa. Taladrid, como nos tiene acostumbrados, hizo preguntas certeras y agudas sobre las inquietudes más comunes de aquellas personas que aún son cautivos de sus propios prejuicios; y Mariela Castro explicó en detalles, de forma diáfana y sencilla –como la pedagoga que es-, todas las aristas del tema.
Una vez más se cumple el dicho de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Para el que no ha recibido el mensaje que da origen a esta nota, aquí se los reproduzco, tal y como lo recibí en mi buzón:
Reinaldo Taladrid: Esperé a ver la segunda parte del documental Tabú para hacer, por esta vía, algunos comentarios del programa y el tema.
Primero:
No era el acostumbrado periodista, hacedor de preguntas difíciles, agresivo, capaz de poner en situaciones difíciles al “especialista del tema”, que interrumpe cuando no le contestan lo que él quiere, que insiste en preguntas polémicas, no, esta vez Pasaje tenia a un noble “conductor”, con un rostro tímido y diferente, más bien complaciente, asustadizo, con preguntas evidentemente conciliadas con su “oponente”. No debiste hacer ese programa pues como yo, muchos cubanos perdimos un poco de confianza en ti.
Segundo:
Lo que más me desagrada del tema es el empeño del CENESEX y de Mariela Castro Espín de hacer del este una tormenta en un vaso de agua. En Cuba no hay manifestaciones de homofobia. El cubano tolera a los homosexuales y transexuales. Solo irrita el comportamiento grosero de muchos de estos individuos, al igual que al delincuente y antisocial común, cuando no sabe comportarse y cumplir las normas elementales de conducta social. (Si fuera de otra manera los hospitales de nuestro país hoy no pudieran funcionar).
Tercero:
Mariela Castro, usted querido periodista y yo nacimos en Cuba y no en Europa. Fastidia mucho las contantes comparaciones al tratar el tema de la “libertad de género”, entre Cuba y las tendencias actuales en los países de la “vieja y culta Europa”. Cuba es rumba, tabaco y ron, es el gran ajiaco cultural que nunca fue sazonado con lesbianas y homosexuales. Ni antes del 59 ni después nos dijeron que “eso era bueno” o que “era normal”. ¿ Cómo empeñarse en un cambio tan brusco en la manera de pensar, en la idiosincrasia y en el comportamiento de estos isleños caribeños que no nos parecemos a nadie más?. Este comportamiento de la doctora Castro Espín provoca más rechazo que adeptos.
Cuarto:
Mi esposa y yo batallamos durante años para lograr que ésta saliera embarazada. Finalmente no lo logramos aún cuando ella fue diagnosticada como una mujer fértil y el resto de las pruebas fueron satisfactorias. Puede ser que la Dra. Castro Espín no sepa que solo en la “Capital de todos los Cubanos” existe (en el Vedado) consultas con tecnología para atender los miles y miles de casos de parejas que no logran procrear, que hay que hacer colas inmensas para lograr que un especialista te atienda. En mi provincia esta es una de las especialidades más demandadas y a la cual el sistema de salud no le presta la más mínima atención. Sería bueno que la encumbrada doctora supiera que no todos tenemos la suerte y el dinero del reconocido pelotero Eduardo Pared que para lograr el embarazo de su pareja tuvo que permanecer por un año en México. ¿ por qué el Cenesex no se ocupa de este tema y destina parte de los millones de dólares que se gastan en campañas por el día mundial contra la homofobia para impulsar un programa de atención a la reproducción en un país donde la mujer no logra ni las tasas de reproducción que garanticen su remplazo?.
Quinto:
Preferiría que se gastara dinero (divisa) en comprar colchones y pomadas anti escaras para los miles de personas encamadas, o la materia prima que los cientos de medicamentos faltantes hoy en las farmacias demandan, o para mejorar el estado de importantes áreas hospitalarias, prácticamente en ruina. Preferiría fuertes campañas (con financiamiento, como lo logra el Cenesex) para atender los pacientes y los familiares de la demencia senil, para lograr que las madre parturientas dispongan de culeros desechables, para enfrentar con mas efectividad el tema del consumo de droga, alcohol y tabaco. Cuando estos problemas se estén atendiendo adecuadamente pudiéramos entonces pensar en las operaciones para el cambio de sexo.
ÚLTIMO:
Tengo la confianza de que cualquier modificación a la legislación actual que pretenda cambiar los principios y los lineamientos concebidos y aprobados en la actual constitución, se consultará al pueblo, el que ha demostrado en estos más de 50 años no estar equivocado. No creo que a alguien se le ocurra presentar las propuestas que se “cocinan” a la Asamblea Nacional sin tener la consideración del electorado. Nadie tiene derecho a utilizar recursos financieros del País y que son del pueblo para hacer cuantas campañas publicitarias le de la gana haciendo uso de la fuerza que le confiere el cargo, acaso esto no es desvío de recursos, violación de la legalidad o corrupción autorizada y respaldada?. Otro gallo cantará un dia.
Oscar Cuevas Romeros.
Santa Clara. Villa Clara